Más de 110 personas huyen de combates entre grupos armados en Remedios, Antioquia
Ciento diez habitantes de la vereda Cañaveral en Remedios tuvieron que abandonar sus casas tras enfrentamientos entre el Ejército Gaitanista de Colombia y disidencias de las FARC que utilizaron drones. El desplazamiento ocurre en un contexto de disputa por control territorial y rutas de narcotráfico, mientras defensores de derechos humanos advierten sobre posibles aumentos de violencia en los próximos días.
La violencia armada volvió a desplazar familias en el nordeste antioqueño. Alrededor de 110 personas llegaron durante las últimas horas al casco urbano de Segovia y Remedios tras huir de enfrentamientos registrados en la vereda Cañaveral, una zona rural muy cerca al río Bagre que marca el límite entre ambos municipios. El éxodo obligado duró aproximadamente cinco horas de camino, con civiles cargando lo poco que pudieron llevar.
El conflicto enfrentó a miembros del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) contra el Frente 4 de las disidencias FARC. Lo que sorprende a los analistas es el uso de drones en estos enfrentamientos, una escalada en la sofisticación de los ataques. En la zona operan jefes identificados como Jorge Iván Arboleda Garcés y Manuel Alexander Ariza, quienes comandan las operaciones del grupo paramilitar.
Detrás de esta violencia está la disputa brutal por el control territorial y, más importante aún, por los recursos que genera la minería ilegal y las rutas de tráfico de drogas que atraviesan la región. Se trata de negocios muy rentables que alimentan los conflictos entre bandas. Óscar Yesid Zapata, defensor de Derechos Humanos de la Fundación Sumapaz, advierte que "es un fenómeno postelectoral en donde diferentes sectores políticos y de actores armados ilegales han mostrado, por así decirlo, sus dientes, lo que significaría que esos fenómenos de violencia podrían incrementarse en las próximas horas, meses o días, afectando de manera directa a la población civil".
Las autoridades locales ya se movilizan. La Personería y la Alcaldía de Segovia, en coordinación con la Defensoría, atienden a las familias que llegaron desplazadas y hacen un censo para confirmar el número exacto de afectados. El Ejército Nacional también desplegó unidades hacia la zona intentando restablecer algo de seguridad.
El panorama sigue siendo incierto. Los analistas prevén que haya más enfrentamientos en los próximos días, lo que mantendría a la población civil en riesgo constante. Mientras la disputa por minería ilegal y dominio territorial continúe, la crisis humanitaria en esta región del departamento no tiene visos de mejorar.
Fuente original: Hora 13 Noticias



