Marina de EE.UU. destruye lancha con misil en el Pacífico: mueren tres tripulantes acusados de narcotráfico

La Fuerza Naval estadounidense atacó una embarcación en aguas del Pacífico cerca de México el 26 de abril, matando a tres tripulantes que presuntamente transportaban cocaína. Desde septiembre, EE.UU. ha ejecutado 54 ataques en altamar con un saldo de 184 muertos. Las lanchas siguen siendo una ruta clave para que carteles colombianos, ecuatorianos y venezolanos envíen droga hacia Norteamérica, pese al patrullaje estadounidense.
Un misil estadounidense acabó con una lancha en el Pacífico el domingo 26 de abril cerca de las costas mexicanas. Tres hombres que viajaban en la embarcación murieron en el ataque. Según el Comando Sur de las Fuerzas Militares de Estados Unidos, la lancha estaba siendo operada por lo que ellos llaman "Organizaciones Terroristas Designadas" y transportaba cocaína. "La inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y participaba en operaciones de narcotráfico. Tres narcoterroristas varones murieron durante la operación. Ningún miembro de las fuerzas militares estadounidenses resultó herido", señaló el Comando Sur en su comunicado oficial.
Este es apenas uno más de una serie de ataques que Washington ha intensificado contra el narcotráfico marítimo en el hemisferio occidental. De acuerdo con datos de la Fundación Insight Crime, que estudia las dinámicas del crimen organizado en América, desde septiembre EE.UU. ha ejecutado 54 operaciones de este tipo en altamar. El costo humanitario es alto: 184 personas han muerto en esos ataques, tanto en aguas del Caribe como del Pacífico. Para llevar adelante esta ofensiva, Estados Unidos desplegó inicialmente ocho buques, un portaaviones, un submarino y más de 4.000 uniformados hace siete meses, aunque algunas de esas fuerzas han sido retiradas hacia el Medio Oriente por la situación con Irán.
Las lanchas rápidas y las semisumergibles siguen siendo una opción preferida por los narcotraficantes. Pese al riesgo de cruzar aguas patrulladas por radares y marinos estadounidenses, constantemente salen embarcaciones desde puertos de Colombia, Ecuador y Venezuela con rumbo a Norteamérica. Como ha reportado EL COLOMBIANO, aunque también se usa avionetas, vehículos terrestres por Centroamérica y buques mercantes, el transporte por mar continúa siendo rentable para las organizaciones.
Detrás de estos envíos hay una estructura compleja de crimen organizado. Según información de la DEA, Europol y la Policía de Colombia, grupos como el Clan del Golfo, el ELN y disidencias de las Farc actúan como proveedores de cocaína y en algunos casos también exportan. Desde Colombia se conocen operaciones de "la Oficina", "los Pachenca", "los Costeños", "los Pepes" y la Nueva Junta Directiva del Narcotráfico, todos moviéndose por rutas del Caribe y el Pacífico con apoyo logístico en puertos de República Dominica, Haití, Bahamas, Panamá, Nicaragua, Honduras y México.
Lo que hace más compleja esta guerra contra las drogas es que estos carteles colombianos no operan solos. Frecuentemente se alían con organizaciones criminales de México, Europa, África y Suramérica. Desde Los Ángeles hasta Palermo, desde Marruecos hasta los Balcanes, la cocaína colombiana encuentra compradores y cómplices. Participan en estos negocios mafias como la Mocromaffia, el Clan Devesa, el Clan Kinahan, los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, y estructuras italianas como La Cosa Nostra, la 'Ndrangheta y La Camorra. También están activos el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua desde Venezuela.
Desde la perspectiva de la Casa Blanca, todos estos actores son terroristas, una clasificación que les permite justificar el uso de la fuerza letal contra ellos. Esta denominación es el argumento legal que Washington utiliza para continuar con sus operaciones militares en altamar sin necesidad de coordinación formal con gobiernos locales.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


