Maribel Pushaina: la primera militar wayuu que rompe barreras en su comunidad
Maribel Pushaina Epiayu, integrante de la comunidad indígena Musichi, se convirtió en la primera mujer de su familia en ingresar al Ejército Nacional, sirviendo en la Séptima Brigada. Su decisión ha sido recibida con orgullo por su familia y representa un ejemplo inspirador para otras jóvenes indígenas que buscan abrirse camino en instituciones militares. Hoy invita a nuevas generaciones a considerar el servicio militar como una oportunidad de crecimiento personal y de servicio al país.
En la Séptima Brigada del Ejército Nacional hay una historia que va más allá del uniforme y la disciplina. Maribel Pushaina Epiayu, integrante de la comunidad indígena Musichi, se ha convertido en la primera mujer militar de su familia, un logro que en su comunidad wayuu no es común ver. Su ingreso a la institución fue motivado por el apoyo de sus seres queridos y por un sueño personal que hoy cumple con dedicación y responsabilidad.
Para Maribel, portar el uniforme representa mucho más que un reconocimiento individual. Significa honrar a su familia y llevar en alto el nombre de su comunidad, consciente de que su presencia abre puertas para otras jóvenes indígenas que anhelan asumir nuevos retos y demostrar que las mujeres también tienen espacio en instituciones de liderazgo y servicio. Durante su paso por el servicio militar, asegura haber vivido una de las mejores etapas de su vida, una experiencia transformadora que le ha permitido crecer como persona.
El respaldo familiar ha sido fundamental en este camino. Ese apoyo constante le ha dado la fuerza para mantenerse firme en sus metas y convertirse en motivo de orgullo para quienes la han acompañado desde el inicio. Para Maribel, representar a la comunidad Musichi es un privilegio, pero su mayor satisfacción es saber que representa a su familia, esa historia que algún día contará con emoción a sus hijas y seres queridos.
Hoy, desde su rol como soldado, Maribel invita a otros jóvenes a considerar el servicio militar como una experiencia de vida que permite aprender, fortalecer el carácter y servir al país. Su historia demuestra que con decisión, disciplina y amor por la patria, los sueños pueden cumplirse, dejando un mensaje de inspiración para su comunidad y las nuevas generaciones que vienen detrás.
Fuente original: La Guajira Hoy

