Mari Rosado se retira tras 39 años de periodismo: la voz que dio vida a Valledupar en las pantallas
Mari Rosado, periodista vallenata con 26 años en Noticias RCN, se jubila después de casi cuatro décadas dedicadas al oficio. Su despedida fue emotiva en vivo, donde colegas reconocieron su coherencia y sensibilidad al informar sobre la región. Su legado quedará marcado por haber convertido a Valledupar y el Cesar en protagonistas de la agenda nacional, siempre desde el respeto por las comunidades.
La televisión colombiana guardó silencio el pasado viernes 10 de abril para despedir a una de sus periodistas más respetadas. Mari Rosado, la mujer que durante 26 años dio vida a Noticias RCN y acumuló casi cuatro décadas de carrera periodística, se acogió a su jubilación en una transmisión en vivo que movió fibras en miles de colombianos. No fue solo un trámite administrativo; fue el cierre de un capítulo dorado para el periodismo.
Nacida en la capital pero con el corazón siempre en Valledupar, Mari regresó a su tierra para convertirse en la voz de quienes no la tenían. Con una disciplina inquebrantable, logró que Valledupar y el Cesar dejaran de ser provincias olvidadas para convertirse en protagonistas de la agenda nacional. Su coherencia fue precisamente lo que hizo memorable su despedida: no era una periodista que reportaba desde lejos, sino alguien que sentía el territorio, que entendía sus historias y las contaba con respeto genuino por las comunidades.
La emoción tomó el set cuando Felipe Arias e Inés María Zabaraín, sus compañeros de miles de batallas, expresaron con la voz entrecortada: "Le decimos gracias por lo que nos enseñó… con amor y con nostalgia te decimos, Mari, que te vamos a extrañar mucho". El camarógrafo Libardo Maestre, quien trabajó junto a ella en incontables coberturas, captuló en pocas palabras lo que era Mari: "El periodismo lo lleva en la sangre y en el alma".
Sus colegas la describen no solo como una profesional de rigor, sino como un ser humano con mucha sensibilidad. Durante décadas construyó un puente de credibilidad entre la región y el país, priorizando siempre el respeto por quienes reporteaba. Esa coherencia, esa capacidad de no rendirse ante las presiones del oficio sin perder la humanidad, fue su marca personal.
Mari Rosado se va dejando la satisfacción del deber cumplido. Se retira la colega, pero queda la maestra. Mientras su familia recupera a su hermana, tía y prima, el periodismo colombiano despide a una de sus mejores voces. Valledupar pierde en pantalla a quien le dio voz durante casi cuatro décadas, pero gana, como siempre, una leyenda.
Fuente original: El País Vallenato

