Mansión del Cartel de Medellín en El Poblado ahora será centro de operaciones del Gaula Militar
La Sociedad de Activos Especiales entregó oficialmente una lujosa mansión de El Poblado que perteneció a los hermanos Moncada y Galeano, cercanos a Pablo Escobar, al Gaula Militar. El inmueble de casi 1.800 metros cuadrados será utilizado como centro de operaciones para combatir el secuestro y la extorsión. Esta es parte de una estrategia nacional para convertir bienes incautados al crimen organizado en herramientas de seguridad.
Una mansión que durante años fue símbolo del poder económico del Cartel de Medellín ahora tendrá un propósito completamente distinto. La Sociedad de Activos Especiales oficializó la entrega del inmueble ubicado en El Poblado al Gaula Militar, la unidad especializada en la lucha contra el secuestro y la extorsión.
El bien corresponde a un proceso de extinción de dominio que se adelantó contra Gerardo Moncada y Fernando Galeano, conocidos en el ambiente criminal como "Kiko" Moncada y "El Negro" Galeano. Estos dos personajes fueron parte del círculo más cercano de Pablo Escobar y manejaban una parte importante de las finanzas del cartel más poderoso que ha conocido Colombia. La propiedad tiene 1.798 metros cuadrados construidos y ahora será sede de operaciones para la seguridad del país.
La presidenta de la Sociedad de Activos Especiales, Amelia Pérez, enfatizó el significado simbólico de esta transformación. Señaló que "ser utilizado para beneficio del país y qué más que a través de ustedes. Esperamos sea bien aprovechado, que sea bien utilizado en todo lo que ustedes saben hacer para evitar tantas extorsiones, tantos hechos que afectan a esta sociedad". Con estas palabras, la funcionaria subrayó que el objetivo es resignificar espacios que alguna vez fueron parte de estructuras criminales.
Esta entrega no fue un caso aislado. En la misma jornada nacional, la SAE también destinó otros bienes incautados a la Fuerza Pública en diferentes ciudades. En Cúcuta se entregó una propiedad de más de 3.500 metros cuadrados que había pertenecido a Henry Carrillo Ramírez, alias "Barriga", señalado como cabecilla de una red transnacional de narcotráfico. Mientras tanto, en Cali fue asignada una vivienda de tres niveles vinculada a Helmer Herrera Buitrago, alias "Pacho Herrera", quien fue uno de los máximos jefes del Cartel de Cali.
La estrategia responde a una política más amplia de la SAE y el Ministerio de Defensa: recuperar bienes procedentes de organizaciones criminales y convertirlos en herramientas para fortalecer la seguridad institucional. Se trata de un reconocimiento de que esos espacios pueden dejar atrás su legado del narcotráfico para convertirse en armas contra el crimen organizado.
En el caso de la mansión medellinense, el cambio es particularmente simbólico. De ser símbolo de poder ilícito en una de las épocas más violentas de Medellín, ahora será escenario donde se coordinan operaciones contra delitos que siguen afectando a miles de ciudadanos colombianos: el secuestro y la extorsión.
Fuente original: Minuto30