Manifestantes indígenas se retiran del centro bogotano, pero vialidad sigue restringida
Los integrantes del pueblo Misak comenzaron a retirarse de la Cancillería en Bogotá a última hora de la tarde, después de horas de protesta por la disputa de sus tierras. Aunque el flujo vehicular en el sector histórico empieza a normalizarse, persisten cierres viales en puntos estratégicos, especialmente donde están estacionados los buses que transportan a cerca de 800 manifestantes. Las autoridades de tránsito mantienen vigilancia para evitar bloqueos mientras los comuneros se reorganizan.
La jornada de protestas en el corazón administrativo de Bogotá entró en una nueva fase a última hora de la tarde. Según reportes de las autoridades de tránsito, los manifestantes del pueblo Misak han comenzado a abandonar la calle 10, frente a la Cancillería, lo que permite que el flujo vehicular empiece a recuperarse en el centro histórico de la ciudad.
Después de horas acampando en el sector para exigir soluciones sobre la disputa de sus territorios, el retiro gradual de los manifestantes ha permitido que la movilidad mejore en el punto de concentración original. Sin embargo, la Secretaría de Movilidad advierte que la afectación vial no ha desaparecido completamente de la capital.
El punto más crítico en este momento se encuentra en la calle 26B con carrera 7, donde permanece un cierre vial controlado. Este bloqueo se mantiene porque allí están estacionados los buses escalera, las famosas chivas que transportan a los cerca de 800 manifestantes indígenas que participaron en la movilización. Las autoridades han decidido mantener esta restricción para facilitar el desplazamiento ordenado de la comunidad hacia sus puntos de concentración.
Los conductores que circulan por Bogotá deben evitar la zona de la carrera 7 a la altura del Planetario y buscar rutas alternas hacia el norte y occidente de la ciudad. La Policía Metropolitana y la Secretaría de Movilidad mantienen un acompañamiento cercano para garantizar que el retorno de los manifestantes no termine colapsando las vías principales durante la hora pico.
A pesar de abandonar la zona ministerial, los comuneros indígenas permanecen vigilantes. Sus líderes insisten en que la movilización no terminará hasta que reciban un documento oficial que anule las resoluciones de la ANT, por lo que la situación sigue siendo delicada en términos de seguridad vial en la capital.
Fuente original: Minuto30