Magallanes: ¿héroe o tirano? Una nueva película reabre el debate sobre el navegante más controvertido

Una película del director Lav Díaz cuestiona la imagen heroica de Fernando de Magallanes, el navegante portugués del siglo XVI. El filme expone aspectos oscuros de la expedición: ejecuciones brutales, violencia contra pueblos indígenas y esclavitud. Historiadores debaten si fue un pionero importante o un personaje responsable de crímenes coloniales, mientras que en Filipinas la controversia sobre su legado se intensifica.
Fernando de Magallanes sigue generando polémica cinco siglos después de su muerte. Una nueva película del director filipinodirector Lav Díaz ha reavivado el debate sobre si este navegante portugués del siglo XVI fue realmente el héroe que los libros de historia nos presentaron o si su legado está manchado por actos de barbarie.
El filme, que cuenta con la actuación del mexicano Gael García Bernal en el papel de Magallanes, narra la expedición iniciada en 1519 hacia las llamadas islas de las especias en Indonesia. El viaje terminó de forma trágica: Magallanes murió en combate en la isla de Mactán, en lo que hoy es Filipinas, en 1521. Aunque el navegante no completó el viaje de regreso a España, su flota lo hizo al mando de Juan Sebastián Elcano, marcando la primera circunnavegación completa del globo. Algunos historiadores argumentan que sus hazañas fueron más significativas que las de Cristóbal Colón, e incluso la NASA nombró una de sus naves espaciales con su nombre.
Sin embargo, otros estudiosos cuestionan esta narrativa de héroe. El historiador Felipe Fernández-Armesto afirma en su libro que Magallanes fue "imprudente y fanático", y califica su misión de "fracaso rotundo". De aproximadamente 270 marineros, solo 18 regresaron a España. Fernández-Armesto también acusa a Magallanes de "imperialismo, esclavitud, sed de sangre incontrolable y discriminación injusta" contra pueblos indígenas. A esto se suma su deserción de Portugal hacia España, acusaciones de comercio ilegal, su tiranía a bordo de la flota y la conversión forzada de habitantes de Mactán al cristianismo.
La película de Díaz se adentra en estos aspectos oscuros que la historia tradicional ha relegado al olvido. Muestra cómo Magallanes ejecutó a marineros por motín, incluyendo a uno por presunta sodomía, y abandonó al sacerdote Pedro Sánchez de Reina. Los castigos brutales pudieron haber sido consecuencia de su situación vulnerable: al desertar de su país natal, se convirtió en paria sin autoridad natural sobre sus capitanes españoles. Como explica João Paulo Oliveira e Costa, historiador de la Universidad de Lisboa: "Sus capitanes castellanos aspiraban a controlar la expedición. El castigo debía ser brutal para disuadir nuevas rebeliones. Si Magallanes no los hubiera matado, ellos habrían matado a Magallanes".
La película también enfatiza un personaje históricamente ignorado: Enrique de Malaca, esclavo de Magallanes durante diez años. Al llegar a Mactán, sorprendió a la expedición al hablar la lengua nativa, indicando que se había criado en la región. Algunos historiadores especulan que Enrique pudo haber sido la primera persona en circunnavegar el mundo, incluso antes que los marineros de Magallanes. Díaz aprovecha esto para "equilibrar la narrativa e incorporar la perspectiva malaya", diciendo que "siempre se trata de Magallanes, el punto de vista del hombre blanco".
Otro punto de controversia es quién mató realmente a Magallanes en la Batalla de Mactán. El cronista Antonio Pigafetta afirmó que fue Lapulapu, un cacique local. Pero Díaz no está convencido: "Para mí, es una especie de caso sin resolver, porque siempre aceptan lo que dijo Pigafetta, que Lapulapu mató a Magallanes, pero nadie lo vio". En la versión del director, sugiere que fue un esfuerzo colectivo de los hombres de Humabon, otro cacique. Esta interpretación generó controversia en Filipinas, donde Lapulapu es venerado como símbolo del nacionalismo filipinounque la mayoría de lo que se sabe sobre él proviene de relatos legendarios sin respaldo académico.
En Filipinas, el legado de Magallanes es particularmente complejo. Fue reconocido como "defensor de la fe católica", pero se volvió impopular durante el auge del nacionalismo. Ambeth Ocampo, historiador y expresidente de la comisión histórica nacional: "Magallanes no debe verse como el comienzo de la historia filipina, sino como un acontecimiento de una historia que aún debe escribirse y reescribirse para una nueva generación".
Díaz no pretende demonizar completamente a Magallanes, sino presentarlo como un ser humano complejo: ambicioso, creyente en la fe cristiana, pero también responsable de violencia colonial. Su expedición logró descubrir la conexión entre los océanos Atlántico y Pacífico, revelando el tamaño real del planeta. Aun así, la película cierra con la perspectiva de Enrique de Malaca, reflejando tanto los crímenes coloniales cometidos contra malayos como el costo humano de la expedición. Díaz espera fomentar un diálogo "más equilibrado, más inclusivo, no solo desde la perspectiva dominante, la de los europeos".
Fuente original: BBC Mundo - Economía