Maestros de Fecode paralizan el país por crisis en salud y acuerdos incumplidos
Los docentes afiliados a Fecode realizaron un paro nacional el 15 de abril para exigir soluciones a la crisis del sistema de salud del magisterio, que presenta demoras en citas, medicamentos e interrupciones de tratamientos desde 2024. El reclamo va más allá de la salud: incluye incumplimiento de acuerdos con el Gobierno y falta de avances salariales. Si no hay respuestas concretas, el gremio advierte que las movilizaciones podrían intensificarse en los próximos días.
Los maestros colombianos volvieron a tomar las calles. El 15 de abril, los docentes afiliados a Fecode realizaron una nueva jornada de paro nacional que afectó la educación pública en varias ciudades del país. La protesta, convocada por 24 horas, tuvo un objetivo central: exigir soluciones urgentes a la crisis que vive el sistema de salud del magisterio desde la implementación del nuevo modelo en 2024.
Desde hace más de un año, los profesores enfrentan un calvario para acceder a servicios básicos de salud. Demoras interminables en citas médicas, entrega lenta de medicamentos, interrupciones abruptas de tratamientos y vacíos en la cobertura son apenas algunos de los problemas que han generado frustración en todo el sector. Un sistema que atiende a cerca de 800.000 personas entre docentes y sus familias no puede fallar sin consecuencias nacionales, y eso es precisamente lo que está pasando.
La Fiduprevisora, entidad encargada de administrar estos servicios, se ha convertido en el punto de tensión más visible. Desde el sindicato aseguran que allí persisten "trabas, negaciones y dificultades" que impiden que los maestros accedan a la atención que necesitan. Raúl Vásquez, presidente de la Asociación Distrital de Educadores (ADE), fue enfático en el reclamo: el paro busca exigir una atención médica "digna y oportuna", en medio de lo que califican como una crisis estructural del sistema.
Pero el malestar de los docentes va mucho más allá. También hay reclamos por incumplimiento de acuerdos que el Gobierno ha hecho con el sector, falta de avances salariales reales y condiciones laborales que siguen siendo insuficientes. Son temas que históricamente han sido bandera de lucha del magisterio colombiano, y que siguen sin resolverse.
Las movilizaciones afectaron directamente la jornada académica en colegios públicos de ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, con impactos también en la movilidad urbana. El mensaje que mandaron los maestros fue contundente: esto no es una simple protesta, es presión directa para que se corrija un sistema que está fallando.
Fecode ha dejado clara una advertencia: si no hay respuestas concretas en el corto plazo, las movilizaciones podrían escalar significativamente. El país podría enfrentar nuevas jornadas de paro más prolongadas si el Gobierno no toma medidas inmediatas. Los maestros están decididos a que su voz sea escuchada, y mientras las soluciones no lleguen, Colombia seguirá enfrentando interrupciones en el ciclo educativo.
Fuente original: Hora 13 Noticias
