Los Rockefeller abandonan el petróleo: la dinastía que hizo fortuna con el crudo ahora apuesta por energía limpia
La familia Rockefeller, que construyó su imperio petrolero hace más de un siglo, anunció que sacará su dinero de los combustibles fósiles para invertirlo en energías renovables. El Fondo de los Hermanos Rockefeller se une a una coalición global de más de 50 mil millones de dólares en desinversiones. Aunque el gesto es principalmente simbólico, refleja una tendencia creciente entre inversionistas gigantes que ven el futuro en la energía limpia.
Hace poco más de cien años, John D. Rockefeller revolucionó el mundo petrolífero con la Standard Oil Company y se convirtió en el hombre más rico del planeta. Ahora, sus herederos le dan la espalda a ese mismo negocio que cimentó la fortuna familiar. El Fondo de los Hermanos Rockefeller, la organización filantrópica creada en 1940 por los hijos del magnate, anunció que venderá todas sus inversiones en combustibles fósiles para reinvertirlas en energía limpia y renovable.
El anuncio llegó en septiembre de 2014, justo antes de una cumbre mundial sobre cambio climático en Naciones Unidas y después de masivas marchas contra el calentamiento global en más de dos mil ciudades alrededor del mundo. Stephen Heintz, presidente del Fondo, argumentó que la decisión estaba completamente alineada con el espíritu de negocios del fundador original. "Estamos convencidos de que si estuviera vivo hoy, como el astuto empresario que vislumbraba el futuro, dejaría atrás los combustibles fósiles para invertir en energía limpia y renovable", expresó Heintz en el comunicado oficial. Valerie Rockefeller Wayne, tataranieta del magnate y administradora del fondo, lo resumió de forma más directa: existe "un imperativo moral para preservar un planeta saludable".
Los Rockefeller no actúan solos en esto. Se unen a una coalición global de filántropos, fondos de pensiones, universidades y organizaciones religiosas que en conjunto están sacando más de 50 mil millones de dólares de inversiones en combustibles fósiles. Unos 650 individuos y 180 instituciones forman parte de este movimiento llamado Global Divest-Invest, que comenzó en universidades hace varios años y ha crecido exponencialmente desde 2014.
Pero aquí viene la pregunta incómoda: ¿qué tan significativo es realmente este gesto? Un profesor de Finanzas de la Universidad de California señaló que aunque la motivación de los Rockefeller es probablemente genuina, el impacto real en el mercado petrolero será mínimo. Cuando ellos saquen su dinero, otros inversores llenarán ese vacío. Los mercados financieros son demasiado eficientes y el petróleo sigue siendo una parte demasiado grande de la economía mundial como para que una sola desinversión, incluso una tan emblemática como la de los Rockefeller, cambie las reglas del juego.
El mismo experto planteó un dilema ético incómodo: aunque abandonar los combustibles fósiles suene correcto moralmente, la realidad es que millones de personas pobres en el mundo dependen de energía barata y accesible para sobrevivir. Sin embargo, reconoció que los Rockefeller probablemente no perderán dinero con su decisión. Los mercados del petróleo son tan grandes y complejos que es casi imposible predecir si una empresa petrolera será rentable o no basándose solo en opiniones sobre cambio climático.
Lo importante aquí no es el impacto financiero inmediato, sino lo que significa el gesto. Cuando una familia que debe su riqueza histórica al petróleo decide apostar por energías limpias, envía una señal clara sobre hacia dónde cree que debe ir el dinero en el futuro. Eso puede influir en cómo otros inversionistas grandes ven el sector energético en los próximos años. Para usted como colombiano, esto importa porque Colombia sigue dependiendo fuertemente del petróleo. Decisiones como la de los Rockefeller pueden hacer que el dinero global fluya menos hacia proyectos petroleros y más hacia renovables, lo que eventualmente impacta la economía nacional.
Fuente original: BBC Mundo - Economía