Los jóvenes colombianos: el voto que puede cambiar todo en 2026

Apenas el 40% de los jóvenes entre 18 y 25 años vota en Colombia, pese a representar el 26,2% del electorado. La desconfianza hacia los políticos tradicionales y la polarización en redes sociales explican esta baja participación. Con elecciones presidenciales próximas y antecedentes de resultados ajustados, expertos advierten que la abstención juvenil tiene consecuencias que pueden determinar el futuro del país.
La cifra es elocuente: solo cuatro de cada diez jóvenes colombianos va a votar. Según datos del DANE, aunque el 20% de la población tiene entre 18 y 25 años y representa casi la cuarta parte del electorado nacional, su participación en las urnas sigue siendo anémica. Esto contrasta con su potencial electoral real, que es considerable.
El problema no es desconocimiento sino desencanto. Como explica Miguel Maya, representante juvenil del Parche Fenalco, "El fenómeno de la abstención electoral por parte de los jóvenes es muy grande. Se da por la desconfianza hacia los políticos tradicionales, que apuntan a emociones, narrativas y propuestas que muchas veces no se cumplen". La historia reciente de incumplimientos políticos ha dejado un sabor amargo que dificulta la movilización electoral de las nuevas generaciones.
Los algoritmos de las redes sociales agravan el problema. En medio de polarización radical y discusiones donde prevalece la confrontación, los jóvenes terminan encerrados en burbujas de información que refuerzan sus sesgos. La salida, según expertos, pasa por exponerse a conversaciones con posturas diferentes y entender que la política es también espacio para el diálogo y la búsqueda de puntos de encuentro.
Las cifras históricas son advertencias. En las presidenciales de 2022, casi 17 millones y medio de colombianos no votaron, en una elección decidida por apenas 680 mil votos de diferencia. Con esos márgenes, la participación o no participación de los jóvenes deja de ser un asunto estadístico para convertirse en un factor que puede definir quién dirige el país. Y ese peso será relevante nuevamente el 31 de mayo cuando haya primera vuelta presidencial.
Alexander Garzón, director del Centro de Estudios en Liderazgo de Impacto de la Universidad Eafit, lo resume así: "Se está tomando una postura cuando no se participa. La inacción favorece situaciones de inconformidad, destruye valor y tiene consecuencias futuras. No votar representa problemas para la sociedad". Cuando los jóvenes participan activamente, agrega, temas como educación, empleo, salud mental y medioambiente ganan relevancia en la agenda pública. Sin ellos, otros sectores deciden por todos.
Desde Fenalco Antioquia se trabaja hace cinco años en esta dirección. A través del Parche Fenalco, el gremio ha tejido espacios de conversación, actividades pedagógicas y contenidos digitales para conectar con estudiantes y espacios de discusión. "Los gremios no deben ser ajenos a los jóvenes. Queríamos acercarnos a las academias y a los espacios de discusión, y hace cinco años empezamos este proceso", cuenta María José Bernal Gaviria, directora ejecutiva de Fenalco Antioquia. La idea es que los jóvenes comprendan que votar no es solo un derecho, sino una herramienta para influir en el rumbo económico y social.
Más que pedir votos, se trata de formar ciudadanos críticos e informados que entiendan que la democracia se construye en el diálogo y la participación permanente, no solo cada cuatro años. En un país donde pocos miles de votos pueden cambiar el destino de millones, la participación juvenil es ya un lujo que Colombia no puede permitirse perder.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
