Los comerciantes de Riohacha pierden más de 35 mil millones por crisis de orden público

La Cámara de Comercio de La Guajira cuantificó el daño económico que dejaron tres días de disturbios en Riohacha entre el 14 y 16 de abril: 35.217 millones de pesos en pérdidas. El comercio formal fue el más golpeado con 25.100 millones, mientras el informal perdió 10.117 millones. La mayoría de negocios cerraron completamente o redujeron horarios, dejando en claro que la reactivación dependerá de seguridad real y apoyo institucional.
Los comerciantes de Riohacha todavía cuentan los daños. Después de tres días de disturbios que paralizaron la ciudad entre el 14 y 16 de abril, la Cámara de Comercio de La Guajira sacó las cuentas y el panorama es desolador: 35.217 millones de pesos en pérdidas totales. No es un número cualquiera. Para una ciudad que vive del comercio, esa cifra representa el golpe económico más fuerte en mucho tiempo.
La encuesta realizada a 380 comerciantes reveló la magnitud del impacto. El 85,71 por ciento de los negocios formales registró afectaciones directas, acumulando pérdidas cercanas a los 25.100 millones de pesos. Pero el daño no se limitó a las grandes tiendas. El comercio informal, que representa alrededor del 68 por ciento de la actividad económica en la ciudad, también sangró: perdió 10.117 millones de pesos. Esos son vendedores ambulantes, pequeñas tiendecillas, emprendimientos que funcionan día a día y no tienen colchón financiero para absorber un golpe así.
Durante esos tres días de caos, el 57,14 por ciento de los negocios estuvo cerrado todo el tiempo. Solo el 14,29 por ciento logró abrir sus puertas con algo de normalidad. Las consecuencias fueron variadas pero generalizadas: el 85,7 por ciento reportó caída en ventas y clientes, el 60,0 por ciento tuvo que cerrar totalmente, y el 54,3 por ciento redujo horarios. Hubo además problemas para conseguir mercancía, dificultades para transportarse y ausencias de personal. Todo junto hace que un negocio se desmorone rápidamente.
Álvaro Romero Guerrero, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio, fue directo al analizar la situación: "el balance de esta situación muestra un impacto económico significativo para el comercio, con afectaciones generalizadas en la operación de los negocios y pérdidas millonarias en un corto periodo de tiempo". Pero también dejó claro que la recuperación no es imposible. Romero señaló que "si bien la reactivación puede darse en el corto plazo, esta dependerá de acciones concretas que garanticen la seguridad, fortalezcan la presencia institucional y brinden alivios a los empresarios más afectados".
Eso es lo crucial ahora. Riohacha necesita seguridad de verdad, no promesas. Los empresarios necesitan ver policía, autoridades presentes, que la ciudad sea nuevamente un lugar donde se pueda trabajar sin miedo. También necesitan respaldo institucional, quizá exoneraciones en impuestos o líneas de crédito accesibles para recuperarse. Romero insistió en que "es fundamental enviar un mensaje claro de estabilidad y trabajo articulado que permita recuperar la confianza y seguir impulsando el desarrollo empresarial del departamento".
Los números de la encuesta son una herramienta importante para que las autoridades tomen decisiones reales. Confirman lo que todos saben: cuando el orden público se tambalea, la economía cae con él. Y en una ciudad donde tantas familias dependen del comercio para vivir, eso no es un detalle estadístico. Es la diferencia entre tener para comer mañana o no tenerlo.
Fuente original: La Guajira Noticias

