ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Los clanes políticos juegan al espera: así se mueven en silencio antes de la primera vuelta presidencial

Fuente: El Colombiano - Colombia
Los clanes políticos juegan al espera: así se mueven en silencio antes de la primera vuelta presidencial
Imagen: El Colombiano - Colombia Ver articulo original

A dos meses de las elecciones presidenciales, los principales partidos y clanes políticos del país mantienen un perfil bajo sin compromisos públicos definidos. Conservadores, liberales y grupos regionales como los Char en la Costa prefieren esperar a que los candidatos generen más apoyo popular antes de revelar sus alianzas. Según fuentes políticas, las decisiones más claras llegarían después de Semana Santa, cuando el panorama electoral sea más claro.

El tablero político colombiano vive estos días una quietud engañosa. A dos meses de la primera vuelta presidencial, los tradicionales partidos y los poderosos clanes regionales que mueven hilos en el país han optado por mantenerse en las sombras. Sin anuncios ruidosos, sin alianzas públicas selladas, simplemente esperando el momento justo para mostrar sus cartas. Mientras tanto, leen encuestas, miden fuerzas y calculan cuál es el mejor movimiento para sus intereses.

En el Partido Conservador, la indecisión es casi total. Solo Juana Carolina Londoño, representante caldense, ha tomado públicamente una posición clara: apoyar a Paloma Valencia. El resto de las estructuras regionales siguen sin definición. Lo único que parece estar claro entre los conservadores es lo que no van a hacer: apoyar a Iván Cepeda. Efraín Cepeda, un cacique conservador que vio fracasar sus candidatos en las elecciones legislativas, fue enfático al respecto: "Esto no es un partido que podría apoyar al comunista, marxista, leninista que hoy está en campaña", refiriéndose al candidato del gobierno.

Sin embargo, en las reuniones internas de la bancada conservadora quedó establecido que las decisiones deben esperar. Los políticos, según explicaron fuentes cercanas al partido, deben ir detrás de donde está la gente, no al revés. Por eso no se "han casado" ni con Paloma Valencia ni con Abelardo de la Espriella, aunque estos sean los candidatos de derecha con mayor viabilidad según las encuestas. La lección que sacaron del 2022 es clara: cuando intentaron imponer a Federico Gutiérrez, los partidos no ganaron peso en la primera vuelta y tampoco pasó a segunda vuelta. Esta vez prefieren no repetir el error.

En el Partido Liberal la dispersión es aún más evidente. Aunque hay algunos grupos que ya habrían definido apoyos, la dirección nacional insiste en que las decisiones deben ser unitarias. Desde la Costa, por ejemplo, el clan Torres, ligado al megacontratista Euclides Torres, estaría moviendo sus fichas hacia Cepeda. Pero fuentes liberales consultadas por EL COLOMBIANO señalan que "no hay decisiones" a nivel de partido. Lo que se espera es una definición colectiva, probablemente después de Semana Santa. "Aún no ha habido acercamientos formales con uno u otro candidato. El tema sigue muy en veremos", dijeron a este medio.

La Costa Atlántica es especialmente compleja. La familia Char, que ha dominado la política barranquillera durante años, también está indecisa sobre qué camino tomar. En Cambio Radical, donde tienen influencia, aparecen apoyos contradictorios: mientras que la representante Carolina Arbeláez afirmó que "apoyar a Paloma Valencia es lo más responsable y serio para el país", otros de ese sector apoyan a otros candidatos. Según fuentes políticas, en la región hubo una ruptura del orden tradicional. El clan Char y sus aliados perdieron poder después de que algunos de sus candidatos fracasaran en las legislativas. Ese espacio lo están ocupando ahora el clan Torres y el clan Pulgar.

Hay un detalle que los analistas políticos destacan: en una presidencial el voto es mucho más libre que en una legislativa. Un congresista puede sacar decenas de miles de votos, pero eso no garantiza que esos votantes apoyen el candidato presidencial que respalda su partido. Especialmente cuando los partidos tradicionales no tienen candidato propio en la contienda. Por eso algunos políticos de la Costa creen que incluso personas que votaron por candidatos liberales o conservadores al Congreso podrían votar por Cepeda a la presidencia, sobre todo por temas como el salario mínimo. Como lo explicó una fuente consultada: "Hace cuatro años la casa Char no sacó el transporte para votar por Rodolfo Hernández por miedo a que la gente se subiera en esos carros para votar por Petro. El voto a la presidencia es mucho más libre".

Los Amaya en Boyacá y la Alianza Verde representan otro movimiento interesante. John Amaya, hermano del gobernador Carlos Amaya, entró al Senado con más de 104.000 votos y, según reportó EL COLOMBIANO, los Amaya estarían aterrizando en la campaña de Cepeda. El ascenso de este grupo político está ligado a cambios en el gobierno: Antonio Sanguino fue nombrado ministro de Trabajo y María Fernanda Rojas en Transporte. Una directiva de la Alianza Verde explicó a este diario que era una "estrategia pensando en el 2026. Petro busca quitarle impulso al centro político, es decir a Claudia López". Parece que esa estrategia está funcionando.

Fuente original: El Colombiano - Colombia

Noticias relacionadas