Los candidatos que no llegaron: quiénes quedaron fuera de la segunda vuelta presidencial

En las elecciones presidenciales de 2026, mientras Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda avanzaban a segunda vuelta, otros candidatos quedaron relegados con votaciones muy por debajo de lo esperado. Desde Paloma Valencia hasta el general Matamoros, figuras políticas con trayectoria y visibilidad mediática no lograron traducir su presencia pública en respaldo electoral significativo. Los resultados evidencian que la campaña no siempre se convierte en votos.
Cuando cerraron las urnas en la primera vuelta presidencial de 2026, quedó clara una lección que la política siempre enseña de formas distintas: la visibilidad no garantiza votos. Mientras Abelardo De la Espriella y Iván Cepeda se preparaban para la segunda vuelta con más de once y nueve millones de sufragios respectivamente, decenas de candidatos veía cómo su campaña no se materializaba en las urnas de la manera que esperaban.
Paloma Valencia, perfilada como una de las figuras fuertes del centro-derecha, terminó en tercer lugar con más de un millón y medio de votos. La distancia fue brutal: quedó siete millones de votos por debajo de Cepeda. Un resultado que sorprendió a quienes la consideraban mucho más competitiva. Sergio Fajardo y su fórmula Edna Bonilla apenas alcanzaron el cuarto puesto con poco más de un millón de votos, lejos de lo que proyectaban las encuestas a finales de 2025 e inicios de 2026, cuando aparecían en tercera posición.
Más abajo en la lista quedaron figuras que tenían nombre reconocido. Claudia López, la exalcaldesa de Bogotá que representaba el centro político, obtuvo el 0,95 por ciento con apenas el quinto lugar. Santiago Botero logró superar a políticos de trayectoria consolidada como Mauricio Lizcano y Roy Barreras, aunque su votación tampoco fue competitiva. El exministro de las TIC Lizcano, que incluso fue parte del gobierno Petro, quedó en séptimo lugar con apenas el 0,25 por ciento.
Roy Barreras, con una carrera de décadas en distintos sectores políticos, terminó en décimo lugar con 13.996 votos. Ni su experiencia ni su trayectoria fueron suficientes para convertirse en una opción electoral viable. Sondra Macollins, la abogada penalista que apostó por estrategias llamativas en redes sociales, ocupó el noveno puesto con 19.710 votos.
El "gran quemado" de la jornada fue el general Gustavo Matamoros. A pesar de su trayectoria en las Fuerzas Militares y su participación en operaciones como Operación Jaque y Operación Sodoma, el candidato del Partido Ecologista de Colombia quedó último con apenas 5.565 votos, equivalente al 0,02 por ciento.
Los resultados son un recordatorio de que en política, el reconocimiento de nombre y la presencia mediática no siempre se transforman en respaldo de urna. Mientras el país se prepara para definir su próximo presidente en la segunda vuelta, muchos de estos candidatos quedan fuera del escenario político inmediato, con preguntas incómodas sobre qué salió mal en sus campañas.
Fuente original: La FM - Colombia

