Los Ángeles extrae petróleo en medio de la ciudad: los pozos ocultos que casi nadie ve
Los Ángeles sigue siendo una zona de extracción petrolera activa con más de 3.000 pozos en el condado, aunque la mayoría están camuflados detrás de estructuras que simulan edificios normales. La ciudad fue epicentro de la industria petrolera estadounidense desde 1892, pero el crecimiento urbano obligó a las compañías a desarrollar técnicas de perforación horizontal y disimular sus operaciones. Los pozos generan preocupaciones por salud ambiental, especialmente por el uso de fracking en zonas residenciales.
Cuando piensa en Los Ángeles, lo primero que viene a la mente es Hollywood, Beverly Hills o las playas. Pero la segunda ciudad más grande de Estados Unidos guarda un secreto bajo sus calles: sigue extrayendo petróleo en medio del tejido urbano de forma masiva, aunque la mayoría de angelinos ni se da cuenta.
El condado de Los Ángeles tiene más de 3.000 pozos petrolíferos activos según algunos cálculos. Lo peculiar es que están ocultos: las compañías petroleras construyeron estructuras que parecen almacenes o edificios de oficinas sin ventanas, perfectamente integradas en el paisaje urbano. Al lado de viviendas, escuelas, centros comerciales e incluso campos de golf, se produce lo que expertos consideran la mayor extracción de petróleo en un entorno urbano en Estados Unidos.
Todo comenzó en 1892 cuando Edward L. Doheny descubrió el petróleo en lo que entonces era un pequeño pueblo. El descubrimiento del Campo Petrolífero de la Ciudad de Los Ángeles desató una fiebre de oro negro que multiplicó la población y convirtió a la región en uno de los mayores productores petroleros del mundo. En los años 20 del siglo pasado, California era el principal productor de petróleo del país. Las torres de extracción se levantaban por todas partes, incluso al lado de las casas de los propietarios de los terrenos.
A partir de la segunda mitad del siglo XX, el crecimiento de la ciudad y la presión ciudadana por el impacto visual y ambiental forzaron el cierre de muchos pozos, especialmente en el centro. Pero las compañías no pararon: desarrollaron técnicas de perforación horizontal y vertical para seguir extrayendo desde puntos más lejanos. Levantaron esas estructuras de "cartón piedra", según la describen algunos, con aislamiento acústico que ocultan las torres tras una fachada convencional. Ejemplos están en Beverly Hills, donde se extrajeron más de 150 millones de barriles, con la famosa Torre Cardiff y la Torre de las Flores al lado de una escuela secundaria. En Salt Lake, debajo del hospital Cedars Sinai y centros comerciales, se sacaron más de 50 millones de barriles.
La actividad tiene riesgos documentados. En 1985, la acumulación de gas metano del campo de Salt Lake provocó una explosión en una tienda de ropa que hirió a 23 personas. Desde 2003, padres de estudiantes de Beverly Hills presentaron demandas contra la compañía Venoco argumentando un número inusualmente alto de casos de cáncer en las últimas tres décadas, vinculado supuestamente a las emisiones de la perforación cercana (las demandas fueron desestimadas). Varias comunidades han alertado sobre consecuencias nocivas de la extracción.
La técnica del fracking, cada vez más usada en el condado, preocupa especialmente. Hollin Kretzmann del Centro para la Diversidad Biológica señala que "para el proceso de fractura hidráulica y otros tipos de estimulación de los pozos, se usa una combinación de decenas de químicos, que en muchos casos son cancerígenos". El experto agrega que "aunque se sabe que estos químicos son peligrosos, se ha permitido que las compañías petroleras los utilicen en grandes cantidades como parte de sus actividades, en muchos casos a unos centenares de metros de áreas residenciales". También preocupa usar fracking en una zona de alta actividad sísmica como Los Ángeles. A principios de 2014, el consejo de la ciudad votó a favor de prohibir el fracking dentro de los límites urbanos, aunque la ordenanza aún estaba siendo redactada.
Fuente original: BBC Mundo - Economía
