Lluvias destrozan infraestructura en Yolombó: dos puentes caen y 80 veredas quedan aisladas
Las fuertes lluvias que castigan a Yolombó han dejado un saldo crítico: dos puentes colapsaron, incluyendo uno que servía a más de 2 mil personas, bloqueando la conexión de cerca de 80 veredas con el casco urbano. Alrededor de 17 mil habitantes ahora solo pueden acceder por una ruta alternativa de más de 6 horas a través de Amalfi. Las autoridades locales trabajan en soluciones provisionales mientras evalúan la reconstrucción de infraestructura que alcanzaría millones de pesos.
Yolombó enfrenta una crisis de conectividad sin precedentes. Las lluvias continuas han hecho colapsar la infraestructura vial del municipio ubicado en Antioquia, dejando incomunicadas a decenas de veredas y generando un aislamiento que afecta miles de familias.
Los dos puentes que cedieron ante la fuerza del agua son El Atajo y Remolino. Este último reviste una importancia crítica porque cruza el río San Bartolo y comunica a 12 veredas donde viven más de 2 mil personas. El alcalde Amador Pérez describió la magnitud del daño al indicar que "ese es un puente de una envergadura grande, un puente sobre el río San Bartolo, un puente por ahí de unos 30 metros, un puente costoso, un puente que puede estar en los 1.600 millones". La reconstrucción de esta estructura representa una inversión significativa que el municipio debe asumir.
La situación se complica porque el derrumbe de puentes y deslizamientos también han afectado la Troncal del Nordeste, principal conexión hacia Medellín. Sin embargo, el alcalde aseguró que "con maquinaria del municipio hemos estado habilitando la vía que conduce Yolombó - Medellín". Las vías terciarias, es decir los caminos secundarios que comunican con las veredas, han sido las más golpeadas por los deslizamientos constantes.
Mientras se resuelve la reconstrucción formal, los pobladores han implementado soluciones de emergencia. Un puente de madera provisional permite mantener algo de movilidad en las zonas afectadas. Por ahora, los cerca de 17 mil habitantes de las 80 veredas incomunicadas solo pueden llegar al casco urbano por una ruta alternativa a través de Amalfi, un recorrido que toma más de 6 horas.
Desde el DAGRAN, la directora general Vanessa Zúñiga señaló que "ya se hizo la visita de diagnóstico y estamos priorizando las inversiones que se van a cometer en este municipio", lo que sugiere que hay intención de acelerar los trabajos de restauración. Sin embargo, el camino por recorrer es largo y costoso en un municipio que ahora lidia con una emergencia humanitaria silenciosa en sus territorios rurales.
Fuente original: Telemedellín

