Lina Garrido va por el Senado con su sombrero y su crítica al gobierno Petro

La representante araucana Lina Garrido, quien se hizo conocida por su contundente réplica al presidente Petro en la instalación del Congreso, ahora aspira a una curul en el Senado en las elecciones del 8 de marzo. En entrevista, denuncia más de 1.500 muertes en Arauca durante estos tres años de gobierno y acusa que la administración debilitó a las Fuerzas Militares. Garrido mantiene que su voz fue necesaria cuando Colombia la necesitó y que seguirá denunciando lo que considera errores de la actual gestión.
El discurso de Lina Garrido hace poco más de un año quedó grabado en la memoria de muchos colombianos. Cuando la congresista araucana se paró en el Capitolio para hacer su réplica al presidente Gustavo Petro durante la instalación de sesiones legislativas, abrió con una frase que resonó: "Tres años cumplo de estar en este Congreso de la República y hoy huele a azufre". Esos 15 minutos de intervención le dieron la vuelta al país y la convirtieron en una figura política reconocible, especialmente gracias a su sombrero característico que llevaba ese día. Ahora Garrido quiere dar el siguiente paso en su carrera política y busca llegar al Senado en los comicios legislativos del próximo 8 de marzo.
Con su tono directo, la representante de Arauca define su propósito de forma clara en la conversación con este medio: "no viene a dar discursos", sino a recordar que hubo "una mujer valiente que" alzó la voz "por todo el país" cuando Colombia lo necesitó. Garrido tiene 38 años, es araucana y lleva diez años en la política, pasando por cargos de concejal y candidata a la Asamblea antes de llegar a la Cámara de Representantes. Se describe como la primera de su familia de estrato medio en participarse en política. Sobre el sombrero que la identifica, explica que colecciona sombreros desde hace tiempo, pero fue solo hace tres años que los comenzó a usar de manera habitual. Decidió llevarlo ese 20 de julio al Congreso por consejo de su equipo, buscando llevar algo que la representara. "Se convirtió en mi identidad. Desde ese momento soy la del sombrero, la que le cantó la tabla Petro", asegura.
En cuanto a su voto por Petro, Garrido no oculta su cambio de posición. En la primera vuelta votó por Fico e hizo campaña por él en Arauca. Sin embargo, en la segunda vuelta decidió votar por Petro como un voto de protesta después de que Rodolfo Hernández abandonara el país argumentando amenazas. Le dio al gobierno un año de espera, pero la situación en Arauca la llevó a cambiar de rumbo. "Cuando yo iba, les decía 'ustedes prometieron esto, ustedes dijeron que iban a firmar la paz con el ELN, pero la gente de Arauca la siguen matando'. ¿Sabe qué respondieron? 'Representante, no se preocupe, que eso allá, cada muerte de allá es de un guerrillero'. Así es que nos conciben a nosotros", relata con evidente frustración.
La situación de orden público en Arauca es el corazón de su crítica al gobierno actual. Asegura que en estos tres años se han registrado más de 1.500 muertes en el departamento. Denuncia que hay sitios vedados para la Fuerza Pública, nuevos ataques al oleoducto, ataques a guarniciones militares, y hace poco masacraron al esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos. Su acusación es contundente: "El Gobierno hizo realidad un plan macabro para debilitar a las Fuerzas Militares. Quitó la inteligencia, le bajó el presupuesto, debilitó todo". Además, asegura que ha recibido amenazas del ELN y de las Farc por denunciar que recursos de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo habrían llegado a fortalecer esas estructuras.
Cuando se le pregunta si se arrepiente de haber sido tan fuerte en su réplica, su respuesta es categórica: "No, jamás. Y si me volvieran a dar esos 15 minutos, tal vez le dijera más de lo que en ese momento le dije. El presidente de la República ha hecho lo que ha querido con los colombianos y si nadie más se atreve o tiene el valor en el Congreso de decir las cosas como son, pues yo lo hago sin ningún problema".
Respecto al manejo de Arauca por parte del gobierno, Garrido recuerda que cuando decidió entrar en política hace diez años su consigna fue que el departamento reclamara lo que merece. Arauca aportó recursos petroleros cruciales en momentos críticos de la economía nacional, pero según ella el Gobierno ha manejado mal las regalías. "La mayoría se la han robado, claro que sí, pero el Gobierno con ese argumento nos quitó parte de esas regalías y nos dejaron como limosneros pidiendo ayudas", critica. Mientras recorre el país buscando apoyo para su candidatura al Senado, Garrido enfatiza que no viene a dar discursos sino a continuar la batalla. "Quiero seguir dando la pelea. Para el Gobierno que llegue, sea de este lado, o inclusive si Petro se roba las elecciones", expresa, dejando claro que su postura frente a lo que considera los errores de esta administración permanecerá sin importar los resultados electorales.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

