Líderes de Paz Urbana piden perdón por incidentes en Itagüí y exigen reactivar negociaciones

Los voceros de estructuras delictivas de Medellín vinculados al proceso de Paz Urbana emitieron un comunicado desde la cárcel de Itagüí ofreciendo disculpas públicas por incidentes recientes que afectaron el diálogo. Asumen responsabilidad política pero argumentan que lo sucedido responde a complejidades de la realidad carcelaria. Solicitan directamente al presidente Gustavo Petro reactivar las conversaciones y denuncian ataques contra sus familias, a los que califican de estrategia electoral.
Desde adentro de la Cárcel de Itagüí llegó un mensaje que suena a último intento por rescatar un proceso que se tambalea. Los voceros de las estructuras criminales de Medellín que participaban en el Espacio de Diálogo Sociojurídico de Paz Urbana emitieron un comunicado oficial dirigido al presidente Gustavo Petro, al Ministerio de Justicia y a los ciudadanos del Valle de Aburrá, asumiendo la responsabilidad política por los recientes incidentes que ocurrieron en el penitenciario.
El tono del documento es contrito. Los firmantes ofrecen excusas públicas y reconocen el daño que los hechos causaron a la credibilidad del proceso. "Entendemos y lamentamos el grave daño que dicho evento genera a la confianza y credibilidad que la sociedad y el Gobierno Nacional nos ha depositado", expresan en el comunicado. Es una confesión que no dejan de hacer, pero con matices que revelan cómo ven ellos el asunto.
Aunque piden perdón, los voceros cuestionan las interpretaciones que califican de demasiado simplistas sobre lo que pasó. Argumentan que los incidentes son resultado de una situación mucho más compleja, donde intervienen múltiples actores y, muy importante para ellos, las condiciones deterioradas de las cárceles y el desgaste emocional de años encerrados. No es una justificación completa, pero sí una solicitud de que se vea el panorama completo.
También aprovecharon para contraatacar a quienes los critican. Denunciaron con énfasis los señalamientos de sectores políticos locales y calificaron los ataques contra sus familias, específicamente contra sus esposas, como una "estrategia electoral" que responde al morbo político más que a interés genuino en la seguridad.
Lo central es que piden la reactivación de los diálogos de paz urbana. En su petición al Presidente, se comprometen a ejercer la vocería con mayor responsabilidad, a evitar que se repitan los hechos que debilitan el proceso y a mantener disposición al diálogo. Subrayan también que la paz urbana requiere corresponsabilidad de todos y no debe convertirse en campo de batalla entre partidos políticos.
Fuente original: San Andrés Hoy

