Líbano sangra: más de 600 muertos y 700.000 desplazados en una semana de guerra

En solo siete días de enfrentamientos, Israel ha intensificado sus ataques aéreos y terrestres contra Líbano tras los ataques de Hezbolá, dejando más de 600 muertos, la mayoría civiles, y obligando a huir a 700.000 personas. Las autoridades sanitarias reportan que casi 100 niños han perdido la vida, mientras escuelas y estadios se convierten en refugios improvisados. Israel amplía su ofensiva con incursiones por tierra en el sur y envía refuerzos militares, acelerando la escalada del conflicto.
Líbano enfrenta la peor crisis humanitaria de la región tras la escalada de conflicto que comenzó hace una semana. Desde que el grupo chiita Hezbolá inició ataques contra Israel el 2 de marzo en solidaridad con Irán, tras los bombardeos israeloestadounidenses contra la república islámica, el país cedro se ha convertido en el principal escenario de destrucción. Las autoridades locales reportan que más de 600 personas han muerto en los ataques israelíes, aunque esta cifra amenaza con crecer mientras la ofensiva se intensifica en múltiples frentes.
Lo más preocupante es que la mayoría de las víctimas son civiles. Según datos de la Organización Mundial de la Salud publicados a mediados de marzo, casi 100 niños han fallecido en apenas siete días de combates. Abdinasir Abubakar, representante de la OMS en Líbano, explicó la razón: "Este conflicto lleva solo siete días, y ya estamos viendo que casi 100 niños han perdido la vida (...) Una de las razones por las que tenemos un alto número de niños es que la mayoría de los ataques que vemos se producen en centros urbanos, como en Beirut". Los ataques israelíes se han concentrado en suburbios de la capital y otras zonas densamente pobladas, donde las bombas no discriminan entre combatientes y civiles. Además, al menos 14 trabajadores médicos han muerto y más de 1.300 personas resultaron heridas.
El desplazamiento masivo ha generado una crisis humanitaria sin precedentes. Alrededor de 700.000 libaneses han abandonado sus hogares huyendo de la violencia, siendo obligados a evacuar especialmente desde el sur del país y los suburbios de Beirut. Las órdenes israelíes de evacuación llegan constantemente, con prohibiciones de regresar "hasta nuevo aviso". Solo 120.000 desplazados se alojan en centros oficiales designados por el Gobierno, mientras el resto se hacinan en escuelas convertidas en refugios, estadios, o duermen en las calles y dentro de vehículos estacionados. Muchos de estos refugiados ya habían sido desplazados durante los ataques de 2024, viéndose forzados a huir nuevamente.
Israel ha escalado la operación más allá de los bombardeos aéreos. Desde el 3 de marzo comenzaron incursiones terrestres en el sur libanés, con soldados realizando nuevas operaciones mientras la Fuerza Aérea continúa abatiendo objetivos. El Ejército israelí confirmó el envío de refuerzos a la frontera, incluyendo su brigada de élite Golani, en un movimiento que anticipa una posible invasión a mayor escala. Mientras tanto, reportes indican que Hezbolá se prepara para una confrontación total, declarándose listo para una "guerra abierta" contra Israel. Lo que comenzó como una semana de combates se perfila ahora como un conflicto prolongado que promete causar aún más devastación en un país ya destrozado.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



