Líbano: ofensiva israelí con operación aerotransportada deja 41 muertos y 294 bajas en total

Israel ejecutó una operación terrestre poco común en Nabi Chit, con soldados descendiendo en helicóptero, dejando 41 muertos según el ministerio de Salud libanés. El ataque se enmarca en una ofensiva más amplia que ha causado 294 muertes y desplazado a más de 110.000 personas. El ministro de Defensa israelí amenazó con un "precio muy alto" si Líbano no desarma a Hezbolá, mientras la ONU pide diálogo urgente.
La noche del 6 de marzo marcó un cambio táctico en el conflicto entre Israel y Líbano. En la ciudad oriental de Nabi Chit, el ejército israelí ejecutó una operación aerotransportada en la que soldados descendieron de cuatro helicópteros para enfrentarse directamente contra combatientes de Hezbolá. El balance fue de 41 personas muertas y 40 heridas, según cifras del ministerio de Salud libanés. Esta táctica es inusual para las fuerzas israelíes y normalmente solo se utiliza en zonas fronterizas.
Lo peculiar del ataque fue que ocurrió en el Valle de la Bekaa, que queda lejos de la frontera Israel-Líbano, lo que lleva a creer que los helicópteros ingresaron desde territorio sirio. Los combatientes de Hezbolá reportaron haber enfrentado a los soldados con "armas ligeras y medianas" en tierra, pero la confrontación escaló rápidamente. Según el comunicado del grupo, Israel respondió con fuego intenso, realizando alrededor de 40 bombardeos y utilizando cazas para asegurar la retirada. Residentes de la zona confirmaron los relatos: "Escuchamos los helicópteros sobre nuestra casa toda la noche; estaban tan bajos que pensamos que aterrizarían sobre nosotros", relató a Reuters Shawki al-Masr, habitante cercano a Nabi Chit.
Israel reconoció que "fuerzas especiales llevaron a cabo durante la noche un intento de localizar hallazgos relacionados con el piloto desaparecido Ron Arad". Arad fue declarado desaparecido en 1986 tras eyectarse de su avión durante una operación contra militantes palestinos en territorio libanés. Se cree que fue capturado por el grupo Amal y luego entregado a Hezbolá. Aunque la búsqueda no arrojó resultados, Israel anunció que seguirá operando con el objetivo de recuperar a sus desaparecidos.
Esta operación ocurre dentro de una ofensiva más amplia que ha cobrado un costo humanitario devastador. Las cifras del ministerio de Salud libanés muestran 294 muertos en total, más de 1.023 heridos y más de 110.000 personas desplazadas desde que Israel comenzó a bombardear distintas ciudades del país. El gobierno libanés intentó presionar a Hezbolá declarando como "actos ilegales" sus operaciones militares hace cuatro días, pero el grupo no ha cambiado de postura.
Las amenazas se endurecen por ambos lados. El ministro de Defensa israelí Israel Katz advirtió que el Líbano pagará "un precio muy alto" si no concreta el desarme de Hezbolá. "Si la elección pasa a ser proteger a nuestros civiles y la seguridad de nuestros soldados o la del Líbano, elegiremos defender a nuestros civiles y soldados, y el gobierno del Líbano pagará un precio muy alto", dijo Katz el 7 de marzo. Mientras tanto, Hezbolá emitió una alerta instando a residentes de Kiryat Shmona, ciudad israelí fronteriza, a evacuar inmediatamente, sin proporcionar detalles sobre la amenaza específica.
La comunidad internacional ha pedido contención. La coordinadora especial de Naciones Unidas para el Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert, enfatizó que "las acciones militares en curso no traerán una victoria duradera a nadie" y que "solo profundizarán la inestabilidad e infligirán más sufrimiento". España condenó los ataques "masivos" de Israel, mientras que Irlanda calificó la respuesta israelí de "desproporcionada". Siria, por su parte, ha desplegado tropas preventivas en sus fronteras con Líbano e Irak en preparación para una eventual extensión del conflicto.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



