Lenovo lleva tecnología e educación a La Guajira para cerrar la brecha digital

Lenovo se alió con fundaciones locales para llevar dispositivos y educación digital a comunidades indígenas y rurales de La Guajira. A través de plataformas como O-LAB y Kolibrí, cerca de 200 niños acceden a contenidos académicos en wayunaiki y lengua de señas. Los programas también capacitan a docentes y jóvenes en emprendimiento, transformando el acceso a la educación en municipios como Riohacha, Uribia y Manaure.
En una apuesta por reducir las desigualdades educativas en el país, Lenovo ha puesto sus dispositivos y plataformas digitales al servicio de las comunidades más vulnerables de La Guajira. A través de sus programas de responsabilidad social, la compañía trabaja junto a organizaciones locales para que la tecnología deje de ser un lujo y se convierta en una herramienta real de cambio en territorios que históricamente han estado rezagados en conectividad y acceso a la educación.
Una de las iniciativas más significativas es la plataforma O-LAB, desarrollada en colaboración con la Fundación El Origen. Este proyecto beneficia actualmente a cerca de 200 niños en escuelas de Uribia, Riohacha, Maicao y Manaure. Lo notable es que los contenidos están diseñados pensando en las particularidades de estas comunidades: se ofrecen en wayunaiki, el idioma de los pueblos indígenas de la región, y también en lengua de señas para garantizar que niños con discapacidad no queden excluidos. Giulio Caratelli, director de Proyectos de la Fundación El Origen, explicó que el propósito va más allá de simplemente entregar equipos. "Esta iniciativa ofrece una formación integral, combinando conocimientos STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) y de emprendimiento, que preparan a los jóvenes para enfrentar desafíos en su comunidad", señaló.
Complementando este esfuerzo, Lenovo también se asoció con la Fundación Proyectos Educativos Sociales (Funpes) para impulsar el programa "Emprender con Impacto" en la comunidad rural de Isashimana, en Manaure. Aquí, jóvenes y adultos acceden a una biblioteca digital interactiva donde exploran temas como artesanía, turismo sostenible, energía renovable y educación financiera. Juan Carlos Gaona, fundador de Funpes, destacó que "la llegada de la tecnología ha sido un gancho motivador para los estudiantes", despertando intereses que antes parecían lejanos en territorios donde las oportunidades económicas son limitadas.
Los beneficios no se detienen en los estudiantes. Los docentes locales también reciben capacitaciones y herramientas digitales para mejorar sus métodos de enseñanza. Mediante la plataforma Kolibrí y las tabletas Lenovo, los maestros pueden crear clases más interactivas y accesibles, construyendo espacios donde profesores y alumnos aprendan juntos el uso de la tecnología.
Jorge Ramírez, gerente de Lenovo en Colombia para el sector gubernamental y educativo, sintetizó la visión detrás de estos esfuerzos: "Nuestro objetivo es que la tecnología sea un puente para la educación y el desarrollo social, creando un futuro inclusivo". Con estas iniciativas, La Guajira está experimentando una transformación tangible: comunidades que antes tenían acceso limitado a herramientas educativas ahora cuentan con dispositivos y contenidos diseñados para sus realidades específicas. Es un recordatorio de que cuando la tecnología se alinea con el propósito social, puede abrir puertas que parecían cerradas.
Fuente original: Periódico La Guajira



