Las tasas más altas con inflación más baja: qué hay detrás de la comparación que circula en redes

En redes sociales circula una comparación que cuestiona por qué las tasas de interés eran más bajas cuando la inflación era más alta. Pero expertos advierten que esto compara momentos completamente distintos de la economía sin considerar el contexto real. Las tasas no responden solo a la inflación del momento, sino a dónde venía la economía, cuánto han subido en total y qué se espera para el futuro.
La tensión entre el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República encendió nuevamente las redes sociales, pero esta vez con una pregunta que está generando debate entre usuarios: ¿por qué antes las tasas de interés eran más bajas si la inflación estaba más alta, y ahora ocurre lo contrario? La pregunta parece lógica a primera vista, pero los analistas económicos aseguran que se trata de una comparación incompleta que mezcla momentos distintos del ciclo económico sin considerar el verdadero contexto.
César Pabón, director de investigaciones de Corficolombiana, explica que el punto de partida es fundamental. Durante la pandemia, "las tasas de interés estuvieron en niveles cercanos a cero como parte de una política contracíclica", señala. Lo que importa no es mirar una cifra aislada, sino entender desde dónde comenzaron los ajustes. Pabón enfatiza que "lo relevante es el delta, es decir, cuánto han cambiado desde su nivel mínimo hasta sus picos", una perspectiva que muestra por qué los incrementos pueden parecer más fuertes en ciertos períodos.
Andrés Langebaek, analista económico consultado por Portafolio, cuestiona directamente esta narrativa. Recuerda que Colombia vivió un pico inflacionario cercano al 13,4% en abril y mayo de 2023, uno de los máximos históricos recientes. El problema, dice, es que "uno no puede comparar cifras de un año simplemente con cifras de otro gobierno". Lo crucial es analizar la inflación como un proceso, no como una foto aislada. Langebaek destaca que fue el Banco de la República quien logró bajar esa inflación de 13,4% al 5,1% "a través de la subida de tasas de interés", demostrando que el endurecimiento monetario tuvo un impacto directo.
Hay otro factor que casi nunca se menciona en el debate público: el tiempo que tardan las decisiones monetarias en surtir efecto. "La política monetaria tiene un rezago grande a la hora de actuar", explica Langebaek, indicando que los cambios en las tasas pueden tardar entre un año y un año y medio en reflejarse plenamente en la economía. Esto significa que las decisiones que toma el Banco hoy no buscan corregir la inflación actual, sino anticiparse a la inflación futura. Por eso el nivel de tasas responde más a lo que se espera que ocurra en los próximos meses que a los datos de hoy.
Álvaro Alfonso Álvarez, otro analista económico, añade un elemento interno: decisiones como el aumento del salario mínimo por encima del 20% han presionado los costos. "Cuando los costos laborales aumentan sin ajustes en productividad, las empresas trasladan esos mayores costos a los precios finales", explica. Esto obliga al Banco de la República a mantener una postura restrictiva. El impacto se siente directamente en el bolsillo: tanto hogares como empresas enfrentan mayores costos financieros en el corto plazo, mientras se busca estabilizar la inflación en el mediano plazo.
Los expertos coinciden en que la duda que circula en redes es válida, pero no captura la complejidad del fenómeno. Las tasas de interés no se fijan únicamente con base en la inflación actual, sino que responden a múltiples factores: el contexto económico, el momento del ciclo y las expectativas sobre el futuro. La economía no funciona en fotografías aisladas, sino en procesos que se desarrollan en el tiempo, y es justamente en esa diferencia donde se encuentra la explicación a una de las preguntas más repetidas hoy en Colombia.
Fuente original: Portafolio - Economía