Las mujeres ya reciben 43,6% de los créditos bancarios, pero el acceso sigue siendo desigual
A febrero, las mujeres colombianas recibieron créditos por 2,81 billones de pesos, equivalente a 43,6% del total desembolsado. Consumo y vivienda son sus principales necesidades. Los bancos reconocen que ellas son más responsables al pagar, pero enfrentan condiciones más restrictivas que los hombres para acceder al dinero.
Cuando se habla de inclusión financiera en Colombia, los números parecen alentadores en la superficie. Según datos de la Superintendencia Financiera con corte al 27 de febrero, casi 44 de cada 100 pesos prestados por los bancos en el país fueron a parar a manos de mujeres. En términos concretos, estamos hablando de 2,81 billones de pesos. Pero detrás de esa cifra hay una realidad más compleja: aunque las mujeres ya acceden a una porción significativa del crédito, sus condiciones para obtenerlo siguen siendo más exigentes que las de los hombres.
Los bancos reconocen algo importante sobre sus clientas mujeres: son más responsables. Luz María Velásquez, vicepresidenta de personas de Bancolombia, lo plantea así: "son más cuidadosas para pedir crédito. Entonces, cuando toman una decisión de crédito es porque han hecho todas sus cuentas y dicen: yo sí puedo pagar". Esto contrasta con los patrones de los hombres, que según la ejecutiva tienden a solicitar crédito por necesidad inmediata, sin ese análisis previo. En otras palabras: ellas investigan antes de endeudarse, ellos se endeudan primero.
El crédito de consumo y vivienda son donde más solicitan recursos las mujeres. Nequi, por ejemplo, reporta que casi la mitad de sus usuarios son mujeres (49,3%) y de ese grupo, 46,8% tienen créditos activos. Daviplata va más lejos: 52% de sus usuarios son mujeres. Algunos bancos han intentado reconocer esta responsabilidad ofreciendo mejores condiciones. Marcela Ramírez, CEO de Daviplata, menciona que "la estrategia ha sido beneficiar al segmento con mejores tasas, reconociendo sus buenos hábitos de comportamiento financiero. Se ofrecen con tasas hasta 100 puntos básicos por debajo".
Sin embargo, el reto persiste. Más allá de los porcentajes, las mujeres siguen enfrentando vulnerabilidades que limitan su acceso al crédito. Sus condiciones laborales, ingresos y situaciones personales suelen ser más precarias que las de los hombres, lo que hace que cuando sí logran acceder al dinero, deben hacerlo bajo términos más restrictivos. El progreso existe, pero el camino hacia la verdadera equidad financiera aún es largo.
Fuente original: La República - Finanzas