Las manos derechas de Petro: de prófugos a escándalos, el Dapre bajo fuego constante

El Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), encargado de manejar la agenda presidencial, ha sido protagonista de polémicas continuas bajo el gobierno Petro. Tres de sus directores han dejado cuestionamientos: Carlos Ramón González es prófugo en Nicaragua acusado de corrupción en la UNGRD, Laura Sarabia enfrentó el escándalo de la niñera, y Angie Rodríguez denunció un "boicot" contra ella mientras nombró 30 personas cercanas en otra entidad. El patrón se repite: nombramientos políticos sobre criterios técnicos y decisiones que generan sospechas.
La dirección del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República no es cualquier cargo. Quien lo ocupa maneja prácticamente la agenda del presidente, articula su relación con los ministros y tiene voz en decisiones políticas estratégicas. Es por eso que los tropiezos en este puesto terminan salpicando a toda la Casa de Nariño.
Los últimos meses han traído un desfile de cuestionamientos. Angie Rodríguez, que dirigió el Dapre casi un año hasta enero pasado, fue la más reciente en irse. En una entrevista el 21 de abril, acusó al director de la UNGRD, Carlos Carrillo, de presuntamente pagar a una persona para obtener información sobre ella, y a Juliana Guerrero de incitar un "boicot" en su contra. Rodríguez fue directa: dijo que el objetivo "es exterminarme". Lo curioso es que su salida se dio rodeada de señalamientos sobre nombramientos políticos. Según reveló el diario EL COLOMBIANO, antes de salir del Dapre sacó a 15 personas y luego, en el Fondo de Adaptación donde llegó, nombró 30 personas cercanas bajo el argumento de una "reorganización". Cuando se le preguntó al círculo de Rodríguez, justificaron que "allá había corbatas y necesitamos personal idóneo que salve esa entidad de tanta corrupción". Pero los que salieron de esa entidad cuentan otra historia: que simplemente cambiaron cargos técnicos por políticos.
Antes que Rodríguez estuvo Carlos Ramón González, quien fue uno de los hombres más cercanos a Petro. González dirigió el Dapre desde abril de 2023 hasta febrero de 2024, pero luego se convirtió en prófugo de la Justicia. Hoy está exiliado en Nicaragua bajo asilo político del régimen de Daniel Ortega. La Fiscalía lo acusó en noviembre de 2024 por su presunta participación en el entramado de corrupción de la UNGRD. Según los acusadores, González habría actuado como articulador político del desfalco, junto con Olmedo López, exjefe de la UNGRD. Los delitos que le imputan incluyen cohecho, peculado y lavado de activos. Lo grave es que, como director del Dapre, habría ordenado entregar 70 mil millones de pesos en contratos al expresidente del Senado Iván Name y al expresidente de la Cámara Andrés Calle, supuestamente para que apoyaran proyectos de ley del Gobierno en el Congreso.
Entre González y Rodríguez estuvo Laura Sarabia, ahora embajadora en Reino Unido. Sarabia ocupó el Dapre en febrero de 2024, con la tarea de recomponer la entidad después del caos que dejó González. Pero su gestión quedó marcada por el "caso de la niñera". En 2023, Marelbys Meza, exempleada doméstica de Sarabia, denunció haber sido sometida a un polígrafo tras la desaparición de un maletín con dinero. Luego salió a la luz que se usaron recursos de la Presidencia y que hubo participación de miembros de la Policía. El caso ya dejó dos condenados. Sarabia se fue el 20 de enero de este año, pero fue "premiada": pasó a ser Canciller durante cinco meses y hoy es embajadora en Reino Unido.
El patrón es claro. El Dapre pasó de ser una entidad donde primaban los criterios técnicos a convertirse en un espacio donde priva lo político. Y las tres últimas personas que lo dirigieron dejaron un rastro de controversia que va desde acusaciones de corrupción hasta escándalos de abuso de autoridad.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


