Las Farc admiten por primera vez: reclutaron más de 18.000 niños y forzaron abortos en sus filas

El antiguo Secretariado de las Farc reconoció ante la JEP el reclutamiento de más de 18.000 menores, abusos sexuales sistemáticos, abortos forzados y políticas de planificación obligatoria. Este reconocimiento, tras años de negativas, llega como requisito para acceder a beneficios del Acuerdo de La Habana, pero tiene sobre todo un peso simbólico: las víctimas, que durante años contaron sus historias sin ser creídas, finalmente ven validado su dolor por quienes lo causaron.
"Respirar no es vivir", fue la sentencia de un guerrillero mientras obligaba a una mujer a expulsar a su hijo. Lo que iba a ser un aborto forzado terminó siendo un parto. El bebé nació vivo, respiraba, se movía. Entonces lo lanzaron al río. Ella también murió ese mismo día. Historias como esta permanecieron durante años dispersas en testimonios aislados. Ahora forman parte de un expediente judicial y de un reconocimiento sin precedentes en Colombia.
Por primera vez, el antiguo Secretariado de las Farc admitió oficialmente ante la Jurisdicción Especial para la Paz que reclutó a más de 18.000 niños y niñas, y que dentro de la organización se cometieron abusos sexuales sistemáticos, abortos forzados y prácticas de planificación obligatoria. Durante años, los excomandantes habían negado estos hechos. Cada negativa fue, para las víctimas, una herida adicional que nunca cicatrizó.
Vanessa García fue reclutada a los nueve años en Caquetá. A los 13 comenzó a ser abusada por el jefe guerrillero Hernán Darío Velásquez. Sufrió cinco abortos forzados. "Una enfermera me dijo que debía planificar, pero no entendía qué significaba eso. Fue una experiencia devastadora que todavía no he podido sanar", relató. Deisy Guanaro cuenta que llegó a los 11 años. Le introdujeron sin cuidados médicos un dispositivo de bronce en el útero. "El dolor era espantoso. Sentí cómo el cuerpo se me retorcía en calambres, cólicos que no paraban, una presión insoportable que no entendía". Al día siguiente fue abusada por un comandante que hoy es senador.
En noviembre de 2024, la Procuraduría pidió a la JEP que imputara a los exguerrilleros por asesinato y desaparición de recién nacidos. El escrito recogía testimonios de al menos 27 víctimas. "Los neonatos fueron botados al río, enterrados vivos, desaparecidos, o simplemente no se les prestó atención médica y los dejaron morir", detallaba el documento.
Jaime Parra, conocido como "el Médico", admitió su responsabilidad. "Como médico de la extinta Farc y encargado de la política de salud reconozco que tengo responsabilidad en la formulación e implementación de la política de planificación obligatoria, que inicialmente se planteó para hombres y mujeres, pero que terminó recayendo solamente en ellas. Adicionalmente reconozco que se practicaron interrupciones de embarazos sin el consentimiento libre y espontáneo de las mujeres", afirmó. Rodrigo Londoño, Timochenko, último comandante de la organización, también intervino. "Hoy vine a hablar de lo que la guerra le robó a miles de niños en Colombia, y no hay discurso que pueda reparar eso", dijo. "Quiero pedir perdón a las víctimas directas e indirectas, y a la sociedad en general", manifestó.
El reconocimiento marca un quiebre en un país que durante años escuchó versiones enfrentadas. No borra el dolor ni devuelve las vidas truncadas, pero pone fin a la negación. Esa cifra de más de 18.000 niños reclutados es apenas una muestra de un fenómeno cuya verdadera magnitud aún falta por conocerse. Detrás de cada número hay historias como la de aquella mujer que oyó llorar a su hijo antes de que lo lanzaran al río, obligada a aprender que "respirar no es vivir".
Fuente original: El Colombiano - Colombia



