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Las encuestas en la encrucijada: entre tecnología, desconfianza y juegos políticos

Fuente: Minuto30

Las encuestas han pasado de ser instrumentos para orientar al electorado a ser blanco de suspicacias sobre manipulación y financiamiento. Atlas Intel, una encuestadora brasileña que acertó en predicciones electorales recientes, se convirtió en símbolo de estas tensiones tras el escándalo en el Centro Democrático. El debate refleja una realidad más compleja: en la era de los bots e influencers, los sondeos tradicionales enfrentan nuevos desafíos para mantener su credibilidad.

Hace poco más de un siglo, la prensa escrita era el poder que moldeaba las decisiones políticas de los colombianos. Los periódicos no solo informaban: orientaban. Los electores liberales llevaban editoriales de El Tiempo o El Espectador bajo el brazo, y circulaba un dicho bogotano que resumía todo: "¿Quién lo dijo?; lo dijo el Siglo". Esa era la manera de controlar la opinión pública: controlando el medio.

Con el tiempo, las encuestas reemplazaron a los periódicos en ese rol de brújula electoral. Los números, el muestreo estadístico y el procesamiento de datos tomaron la batuta. Pero lo que nunca cambió fue el afán de quienes tienen poder por controlar lo que piensa la gente. De hecho, cada presidente ha tenido su encuestadora de cabecera, y hoy el país carga con una desconfianza creciente hacia estos sondeos.

Así llegamos a un debate acalorado sobre cómo se financian las encuestas, quién las manipula y para qué. Todo ello envuelto en un ambiente electoral enrarecido, una ley electoral cuestionada (la Corte Constitucional le tumbó dos artículos) y conflictos que rozan lo absurdo, como cuando una magistrada cercana al gobierno intentó silenciar resultados que no favorecían a su candidato.

Atlas Intel es una empresa encuestadora brasileña que utiliza modelos predictivos y tecnologías poco convencionales. Fue la única que acertó con la victoria de Abelardo en primera vuelta, cuando las encuestadoras nacionales insistían en que solo una segunda vuelta resolvería la contienda. También acertó en Argentina con Milei y en Estados Unidos con Trump. Pero en Colombia, Atlas Intel se hizo conocida no por sus aciertos, sino por la pelea que se armó alrededor suyo.

El escándalo estalló cuando el Centro Democrático decidió contratar a Atlas Intel para una encuesta, y Uribe Londoño comenzó a cuestionarlo públicamente. Con argumentos cuestionables e insinuaciones sin fundamento, pidió transparencia mientras paradójicamente intentaba contactar a la misma encuestadora que decía desconfiar. Ante tanto lío, Atlas Intel decidió retirarse del asunto, alegando riesgos para su reputación.

Lo que quedó de ese proceso fue un Centro Democrático debilitado, con sus principios fundacionales socavados y su capacidad de influencia política cercenada. Pero el debate de fondo persiste: en una era donde bots bien financiados e influencers organizados pueden mover la opinión pública en las redes sociales en cuestión de horas, las encuestas tradicionales enfrentan un desafío real. Ya no se trata solo de quién controla el medio, sino de si el medio sigue siendo relevante cuando la realidad política se construye en múltiples frentes simultáneamente.

Fuente original: Minuto30

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