Las empresas crecen sin contratar: la apuesta por la IA y trabajadores más productivos
Las compañías colombianas están automatizando procesos con inteligencia artificial para crecer sin aumentar su nómina, priorizando empleados polivalentes y altamente capacitados en tecnología. Esto responde a presiones de costos y a la búsqueda de mayor productividad, pero genera desafíos para el mercado laboral nacional. Expertos advierten que el país necesita alinear la capacitación con estas nuevas exigencias para cerrar la brecha entre empleo formal y productividad.
La regla de la supervivencia ahora es digital
En el mundo empresarial funciona algo parecido a lo que describió Charles Darwin: sobrevive quien se adapta. Blockbuster lo aprendió a la mala cuando Netflix llegó y cambió las reglas del juego del cine en casa. Así ha pasado con incontables empresas colombianas e internacionales que no pudieron seguir el ritmo de la tecnología. Y hoy, esa velocidad de cambio tiene un nombre: inteligencia artificial.
Las compañías ya no solo están adoptando estas herramientas para mejorar sus procesos. Van más allá: están usando la IA para crecer sin necesidad de ampliar sus equipos de trabajo. En Estados Unidos, muchos empleadores descubrieron que pueden mantener sus nóminas igual o incluso reducirlas sin afectar la estabilidad del negocio. Cuando alguien renuncia o es despedido, la junta directiva les exige a los líderes que justifiquen por qué necesitan reemplazarlo. Si no hay una razón de peso, la decisión es simple: repartir esas funciones entre otros empleados o dejarla en manos de la IA.
Colombia se suma a la tendencia
Esta ola ya llegó a Colombia. Según Juan Fernando Escandón, abogado laboralista y socio de Escandón Abogados, es una tendencia clara "particularmente visible en sectores intensivos en tecnología, servicios financieros, logística y manufactura avanzada, en los que las empresas busquen crecer sin aumentar proporcionalmente su planta de personal".
En el país, las empresas de servicios, tecnología, energía, agroindustria y logística están cambiando sus criterios de contratación. Ya no necesariamente buscan más gente: buscan a los mejores. Explica Escandón que "las empresas están priorizando perfiles más productivos y polivalentes: trabajadores capaces de asumir varios roles, dominar herramientas digitales y adaptarse con rapidez a entornos cambiantes".
Tres factores explican esta decisión. Primero, la automatización y la IA permiten analizar datos y escalar operaciones sin aumentar significativamente la mano de obra, especialmente en atención al cliente, contabilidad y gestión de nómina. Segundo, las presiones por productividad y control de costos están haciendo que las empresas busquen estructuras más livianas para enfrentar cargas fiscales y regulatorias cada vez más altas. Tercero, el cambio en los modelos de trabajo: muchas compañías ya están reemplazando la contratación tradicional por alternativas más flexibles como freelancers, proveedores especializados y plataformas digitales.
El riesgo de quedarse atrás
El panorama tiene sus sombras. La tasa de desempleo en varias ciudades del país sigue siendo preocupante: Quibdó está en 24,4%, Riohacha en 14,2%, Ibagué en 12,5%, Sincelejo en 11,4%, Cúcuta en 10,3% y Tunja en 10%, según el DANE. Además, sectores como servicios, manufactura, comercio y construcción han frenado la creación de empleos. Muchas empresas están consolidando sus estructuras existentes en lugar de abrir nuevas vacantes.
Sin embargo, hay ramas donde la IA todavía no puede llegar: manufacturera (con 2,6 millones de trabajadores), construcción (1,7 millones) y transporte y almacenamiento (1,8 millones) siguen dependiendo en gran medida de la fuerza laboral humana.
Una salida colectiva
Para no quedar por fuera de esta transformación, Escandón plantea que se necesita "una nueva alianza para la empleabilidad, basada en tres grandes ejes: capacitación, adaptación y corresponsabilidad". Los trabajadores deben fortalecer sus competencias digitales, analíticas y de gestión. Las empresas deben invertir en formación continua y reentrenamiento de personal antes de reemplazarlo. El Gobierno debe revisar las normas de contratación para permitir trayectorias laborales más dinámicas.
Al final, la supervivencia está en manos de todos. Trabajadores, empresarios y Estado deben hacer un pacto en el que el crecimiento dependa menos de la nómina o de la máquina, y más de la productividad colectiva. Solo así Colombia logrará modernizar su estructura productiva sin dejar gente en el camino.
Fuente original: La República - Emprendimiento