Las disidencias desafían al presidente electo mientras bloquean vías en Antioquia
Las disidencias de las Farc bloquearon la vía a la costa en Antioquia durante más de 12 horas con un mensaje que rechaza el sometimiento. Al mismo tiempo, el presidente electo Abelardo de la Espriella anunció una política de mano dura contra los grupos armados, dándoles un mes para entregarse. Analistas advierten que los primeros dos años de gobierno traerán enfrentamientos directos entre las autoridades y estas estructuras delictivas.
Mientras en Bogotá el presidente electo Abelardo de la Espriella anunciaba su política de sometimiento obligatorio para grupos armados ilegales, en las carreteras de Antioquia pasaba algo bien distinto. Las disidencias de las Farc bloquearon la vía que conecta el departamento con la costa Caribe durante más de 12 horas, usando dos cilindros bomba para impedir el paso de vehículos. El mensaje que dejaron en el lugar era claro y desafiante: "No comemos de tigre", una forma de rechazar cualquier intención de rendición.
El contraste de tiempos y espacios no fue casualidad. Mientras los grupos irregulares actuaban en el terreno, el mandatario electo lanzaba desde la capital una advertencia tajante. De la Espriella aseguró que tenían "un mes para organizar su sometimiento al Estado de derecho" y fue contundente al aclarar que "en mi gobierno no habrá ofertas generosas, ni concesiones inaceptables como las que recibieron en el régimen que está llegando a su fin".
El mensaje de las disidencias insinúa que no hay intención de negociación. Los expertos que analizan la situación coinciden en que los próximos años serán de confrontación abierta. El analista Alejandro Escobar señala que el apoyo de Estados Unidos será clave en esta lucha, destacando lo que se ha denominado como el "Latam Shield", que describe como "el escudo de las Américas" y que ha sido la fortaleza de las relaciones de Latinoamérica con la ayuda estadounidense.
La estrategia de mano fuerte que plantea el nuevo gobierno enfrentará una realidad complicada: estructuras delictivas que están consolidadas en territorios específicos del país. Los primeros seis meses y los dos primeros años de administración se perfilan como momentos de tensión extrema. Escobar añade que "vamos a tener unos choques bastante fuertes por lo menos los dos primeros años", advirtiendo que aunque el presidente electo entrará con políticas contundentes, se encontrará con "unas fuerzas delictivas que están muy fuertes".
Fuente original: Telemedellín

