Las Delicias pide auxilio: vecinos denuncian ola de robos y mendicidad en Cartagena
Habitantes de la urbanización Las Delicias, en Cartagena, enfrentan una ola creciente de hurtos y la presencia permanente de personas en situación de calle. El robo más reciente fue de un contador de gas en una vivienda ya asaltada dos veces. La comunidad pide al Distrito acciones integrales que combinen seguridad con políticas de salud mental y atención social para esta población vulnerable.
La tranquilidad se ha convertido en lujo en Las Delicias. Vecinos de esta urbanización cartagenera viven cada vez más asustados por los robos constantes y la presencia de personas sin hogar que, dicen, han tomado como territorio el sector. El último golpe fue el robo del contador de gas en una casa que ya había sido blanco de delincuentes en dos ocasiones anteriores.
Lo grave es que esta vivienda solo se salvó de ser saqueada porque los vecinos pusieron los ojos bien abiertos. Cuando los ladrones intentaban entrar por techos y patios buscando cables, tuberías y aires acondicionados, la comunidad alertó a la Policía y lograron detenerlos. Pero en esta tercera ocasión, los delincuentes fueron más astutos. "Ya lo habían intentado dos veces, pero esta vez sí lograron llevarse parte de la tubería y el contador de gas. Gracias a Dios no pasó algo peor", relatan los residentes afectados.
El problema va más allá de los hurtos. Según cuentan los vecinos, se mueven por el sector personas en motocicletas dedicadas al robo, y hay un aumento de habitantes de calle que merodean por las calles buscando qué llevarse. Algunos han sido vistos intentando acceder a terrazas y patios, muchas veces armados con cuchillos y machetes. Lo que más preocupa es verlos dormir en espacios residenciales y realizar sus necesidades fisiológicas allí, mientras durante el día recorren buscando reciclables y comida.
Pero hay algo que duele más en el corazón: menores de edad pidiendo limosna en las calles. La comunidad asegura haber visto al menos cuatro niños en condición de mendicidad, lo que consideran una alarma que requiere atención urgente de las autoridades. Los vecinos no ven esto solo como un problema de seguridad, sino como una falla integral del sistema. Hablan de la necesidad de atención en salud mental, rehabilitación y albergues temporales para una población que claramente necesita ayuda.
Los residentes reconocen que la Policía Metropolitana responde a sus llamadas, pero sienten que eso no es suficiente. Piden al Distrito que salga del discurso y presente planes concretos. ¿Qué se está haciendo frente al aumento de habitantes de calle? ¿Cuáles son las estrategias de salud mental y atención integral? Estos son los interrogantes que mantienen despiertos a los cartageneros de Las Delicias mientras esperan respuestas que, por ahora, no llegan.
Fuente original: Las Noticias Cartagena

