Las cámaras captan el secuestro de Diana Ospina: dos taxis y una interceptación en segundos

Diana Ospina desapareció más de 14 horas tras salir de una discoteca en Chapinero. Las cámaras de seguridad muestran el momento exacto en que dos hombres descendieron de un segundo taxi y la subieron al primero, cerca de su casa. Durante su retención le extrajeron cerca de 10 millones de pesos y exigieron dinero para liberarla. Reapareció el lunes en una zona rural y ya está con su familia. Las autoridades investigan a al menos cuatro responsables.
El reencuentro de Diana Ospina con su familia el lunes por la noche trajo alivio después de más de 14 horas de angustia, pero también dejó al descubierto uno de los crímenes que más alarma generan en Bogotá. Las cámaras de seguridad del sector donde vive, en Santa María del Lago, documentaron cada movimiento del crimen que la Policía y las autoridades ahora reconstruyen minuciosamente.
Lo que pasó fue casi cinematográfico en su precisión criminal. Ospina salió en la madrugada de la discoteca Theatron en Chapinero y tomó un taxi en la calle. Antes de perder contacto con sus familiares, ella misma les envió la placa del vehículo y un mensaje de audio diciendo que llegaría en pocos minutos. A las 2:33 a.m., el taxi se detuvo frente a su casa. Pero las cámaras captaron algo aterrador: justo detrás llegaba un segundo taxi. De ese vehículo bajaron dos hombres que, en cuestión de segundos, entraron al primer taxi donde estaba ella. Los dos autos se fueron rápidamente del lugar. Para los investigadores, estos videos son la pieza fundamental del rompecabezas.
Lo que vino después fue extorsión. Los delincuentes realizaron retiros por aproximadamente 10 millones de pesos de sus cuentas bancarias y llamaban exigiendo más dinero para liberarla. La retención se prolongó durante más de 14 horas, un tiempo que sus familiares vivieron con desesperación total. El lunes en la noche, Diana llegó por sus propios medios al CAI Mirador, ubicado en el kilómetro 5 de la vía a Choachí, una zona rural a varios kilómetros de donde había desaparecido. La Policía Metropolitana la trasladó hasta su hogar.
El alcalde Carlos Fernando Galán se pronunció sobre el caso y confirmó que se investiga como secuestro y hurto. Afirmó que "la investigación para llevar ante la justicia a los delincuentes que la secuestraron y la robaron avanza muy rápidamente" y que los responsables "pronto estarán tras las rejas". Las autoridades están analizando las grabaciones de las cámaras cercanas a la vivienda, los registros de seguridad del sector de Chapinero, la información del taxi identificado y los antecedentes de su conductor. Los investigadores señalan que al menos cuatro personas participaron en el secuestro y robo.
Este crimen encaja en lo que se conoce como "paseo millonario", una modalidad delictiva que cambió de clasificación legal hace poco. Desde 2025 dejó de imputarse únicamente como hurto agravado y ahora se persigue como secuestro extorsivo, delito que contempla penas de hasta 42 años de prisión. Un cambio legal que refleja la gravedad que estas acciones tienen para la ciudad.
Aunque Diana está en estado de salud estable y sin lesiones visibles, su caso mantiene en alerta a bogotanos preocupados por la inseguridad. Los videos de los dos taxis son ahora la brújula de la investigación que avanza contrarreloj para capturar a los responsables. Una angustiosa jornada que terminó con reencuentro familiar, pero que abrió un proceso judicial que apenas comienza.
Fuente original: El Colombiano - Colombia