Las aseguradoras ganaron menos en 2025: los siniestros les comieron las ganancias

El sector asegurador colombiano cerró 2025 ganando 2,87 billones de pesos, pero con un problema grave: el negocio técnico perdió 7,58 billones. Esto significa que las aseguradoras pagaron más en reclamaciones de lo que ganaron en primas. Su índice de desempeño bajó 13 puntos, acercándose a la zona de alerta. La rentabilidad final solo se salvó gracias a ganancias financieras, no por un buen negocio de seguros.
Las aseguradoras colombianas terminaron 2025 con una paradoja incómoda: ganaron dinero en el papel, pero perdieron en lo que de verdad importa. El sector reportó utilidades por 2,87 billones de pesos, cifra que suena bien hasta que miras el detalle. El negocio técnico puro, es decir, la diferencia entre lo que cobran en primas y lo que pagan en siniestros, arrojó una pérdida de 7,58 billones de pesos. En otras palabras, si no fuera por los ingresos que generan sus inversiones financieras, las aseguradoras hubieran cerrado en rojo.
La presión de los siniestros fue el gran culpable. Las compañías pagaron 26,4 billones de pesos por reclamaciones el año pasado, equivalentes al 43,3 por ciento de todas las primas que cobraron. Aunque este porcentaje se mantuvo relativamente estable, el volumen absoluto de dinero desembolsado creció de forma significativa. Cuando una aseguradora paga casi la mitad de lo que cobra en primas solo por siniestros, sin contar gastos administrativos y comisiones, el negocio se vuelve frágil.
Este deterioro quedó plasmado en el Índice de Desempeño de Value & Risk Rating, un termómetro que mide la salud de la industria aseguradora usando 100 puntos. En septiembre de 2025 el índice estaba en 58,7 puntos. Para diciembre cayó a 45,7 puntos, una caída de 13 puntos que lo acerca peligrosamente a la zona de alerta. El sector sigue en categoría de "situación intermedia con desafíos", pero ahora mucho más cerca del peligro.
La caída más dramática se vio en rentabilidad y eficiencia, componente que se desplomó de 61,1 a 38,9 puntos, entrando en lo que los analistas llaman "franja de desafío estructural". Mientras tanto, los retornos financieros se vinieron abajo. El rendimiento sobre el patrimonio (lo que ganan los dueños de las aseguradoras por cada peso invertido) bajó de 20,5 por ciento en 2024 a apenas 13,5 por ciento en 2025. Eso sucedió porque las tasas de interés bajaron durante el año, reduciendo los ingresos que generan las inversiones.
Además, los costos no pararon de crecer. Las comisiones que pagan las aseguradoras a los vendedores de pólizas llegaron a 7,4 por ciento de las primas, mientras que los gastos administrativos alcanzaron 12,3 por ciento. Esto significa que de cada 100 pesos en primas, 19,7 se van en comisiones y gastos, antes de pagar un solo siniestro. El crecimiento del mercado también se desaceleró: las primas emitidas crecieron apenas 8,8 por ciento en términos nominales (3,7 por ciento descontando la inflación), muy por debajo del dinamismo de años anteriores.
El diagnóstico de los analistas es claro: el sector sigue creciendo en volumen, pero con márgenes cada vez más estrechos. "El Índice muestra un sector que sigue creciendo en volumen, pero con márgenes más estrechos y mayores presiones de costos", señalan desde Value & Risk Rating. Para 2026, la industria enfrenta un desafío crítico: mejorar su eficiencia técnica será determinante para sostener la rentabilidad. Si los siniestros siguen aumentando al ritmo visto en 2025, y considerando que ya hay inundaciones registradas a inicios de este año, el panorama podría tensionarse aún más.
Fuente original: El Tiempo - Economía