Las agencias de viajes se reinventan con la inteligencia artificial para competir en el turismo personalizado

Los viajeros del 2026 exigen experiencias hechas a su medida: el 74% quiere servicios personalizados. La inteligencia artificial crece en la planificación de viajes, pero no reemplaza a las agencias. El verdadero diferenciador será combinar la tecnología con el conocimiento y la asesoría humana que solo ofrecen los profesionales del turismo.
El turismo ya cambió. Ese viajero que se contentaba con llegar a un destino y seguir un itinerario estándar prácticamente desapareció. Hoy, tres de cada cuatro personas que planean un viaje quieren una experiencia diseñada exclusivamente para ellos, considerando sus gustos, tiempos y presupuestos. Estamos en lo que expertos llaman la Era del Tú, donde la personalización no es un lujo sino la expectativa básica.
En este nuevo panorama, la inteligencia artificial se ha metido de lleno en el juego. El uso de herramientas generativas de IA para armar itinerarios creció 64% entre los viajeros en poco tiempo, pasando de ser usada por el 11% a serlo por el 18%. La razón es simple: estas herramientas ayudan a buscar más rápido, comparar opciones con facilidad y encontrar propuestas que se ajusten a lo que cada persona necesita.
Pero aquí viene lo interesante. Mientras la tecnología despega, las agencias de viajes no desaparecen. Todo lo contrario. Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de ANATO, explicó que en un mundo saturado de información y canales de compra, la asesoría profesional se vuelve más valiosa. "Son las Agencias de Viajes las que cumplen un papel esencial al interpretar las necesidades reales del viajero, validar la calidad de los servicios, articular proveedores, anticipar riesgos, resolver imprevistos y acompañar al usuario antes, durante y después de su viaje".
Dicho de otra forma: mientras más opciones existan en el mercado, más la gente va a necesitar alguien de confianza que le ayude a tomar decisiones. Una agencia de viajes puede validar que esa oferta que encontró en internet sea confiable, prevenir problemas que un algoritmo no ve, y estar ahí si algo sale mal en el camino. Cortés fue clara en esto: "La inteligencia artificial no sustituye ese conocimiento, sino que lo potencia".
El futuro del turismo, entonces, no dependerá solo de máquinas inteligentes. Dependerá de agencias que sepan usar esa tecnología sin abandonar lo que realmente valoran sus clientes: una persona que entienda qué necesitan, que confíe en su experiencia y que esté pendiente de ellos. La competitividad del sector turístico colombiano estará en esa mezcla: innovación más humanidad.
Fuente original: El Isleño


