La violencia en la Sierra amenaza con desmoronar la temporada turística de Santa Marta

Los enfrentamientos entre el Ejército y grupos armados en la Troncal del Caribe han puesto en alerta máxima a hoteleros y operadores turísticos de Santa Marta, justo cuando la ciudad se preparaba para una de sus temporadas vacacionales más importantes. El cierre de vías, la presencia de explosivos y la percepción de inseguridad podrían provocar cancelaciones masivas y afectar a miles de familias que dependen del turismo. El sector advierte que la crisis ocurre en el peor momento: cuando reabre el Parque Tayrona y comienzan las vacaciones escolares.
Santa Marta está en vilo. Justo cuando la ciudad esperaba uno de sus mejores momentos turísticos del año, los enfrentamientos entre el Ejército Nacional y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) han encendido las alarmas de quienes viven del turismo. Los bloqueos en la Troncal del Caribe, la presencia de explosivos y las restricciones de movilidad en el corredor que conecta a Santa Marta con La Guajira tienen a hoteleros, operadores turísticos y comerciantes en máxima preocupación.
El sector turístico ha declarado estado de emergencia. La escalada de violencia ocurre en el peor momento posible: el Parque Nacional Natural Tayrona acaba de reabrir después de su periodo de cierre anual, y comenzaban las vacaciones escolares de mitad de año, una temporada que tradicionalmente trae miles de visitantes. Según hoteleros, la actividad turística está prácticamente paralizada y las expectativas para estos meses se desmoronan.
Omar García Silva, director ejecutivo de Cotelco Magdalena, fue claro al advertir sobre el alcance del problema. "Es un tema delicado que necesita toda la atención del Gobierno Nacional, de las instituciones y de los organismos de control. Lo que hemos solicitado es un apoyo decidido para Santa Marta y para el departamento del Magdalena", expresó. García enfatizó que quienes más sufren no son los grandes hoteles, sino las comunidades que dependen directamente de los visitantes: "Aquí los principales afectados son las comunidades receptoras. Son las personas que venden frutas, jugos, comida, huevos, los hoteles, hostales, glampings y todos los actores sociales que viven del turismo. Ellos son quienes terminan soportando las consecuencias de esta situación".
El mayor riesgo ahora es que la cobertura nacional e internacional de los combates provoque cancelaciones en cadena. José Domingo Dávila, director del Instituto Distrital de Turismo de Santa Marta, advirtió sobre el daño a la imagen de la ciudad. "Estamos muy preocupados porque este corredor del Tayrona y de la Sierra Nevada ya venía siendo afectado por problemas de percepción de inseguridad. Hoy esta noticia, que tiene alcance nacional e internacional, puede terminar perjudicando a miles de familias que viven del turismo", comentó. El funcionario recordó que la ciudad apostaba a recibir miles de visitantes durante esta temporada, por lo que urge solucionar la situación.
Los pueblos rurales del corredor turístico son los más vulnerables. Comunidades como Guachaca, Buritaca, Don Diego, Calabazo y Palomino dependen de manera directa del dinero que dejan los turistas. Vendedores ambulantes, pequeños comerciantes, transportadores y operadores de actividades ecoturísticas verán colapsar sus ingresos si el conflicto se prolonga. El sector insiste que la prioridad debe ser recuperar la seguridad y restablecer la movilidad cuanto antes, antes de que esta termine siendo una de las temporadas más difíciles que ha enfrentado Santa Marta en los últimos años.
Fuente original: Santa Marta Al Día
