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La Superfinanciera simplifica sus reglas contables para que los bancos entiendan mejor qué hacer

Fuente: La República - Finanzas

La Superintendencia Financiera reorganizó completamente su marco normativo para eliminar reglas confusas, duplicadas o innecesarias que complicaban la vida a bancos y financieras. La nueva Circular Básica Financiera agrupa todo en cuatro áreas principales y busca reducir la carga burocrática sin afectar la seguridad del sistema. El cambio pretende que las entidades vigiladas gasten menos tiempo descifrando regulaciones y más tiempo en atender clientes.

La Superintendencia Financiera acaba de hacer una limpieza importante en su libro de reglas. Durante años, las entidades vigiladas (bancos, financieras, cooperativas) han tenido que navegar la Circular Básica Contable y Financiera, un documento que se había vuelto confuso, repetitivo y difícil de aplicar. Ahora la entidad decidió reorganizar todo eso desde cero.

El resultado es la nueva Circular Básica Financiera, o CBF, que mantiene todas las exigencias de control y seguridad del sistema, pero sin el ruido. Eliminaron normas que no tenían justificación real, deshicieron duplicaciones innecesarias y actualizaron disposiciones que ya no se ajustaban a cómo funciona la banca hoy. Básicamente, sacaron todo lo que estorbaba.

La Superintendencia estructuró la nueva circular en cuatro bloques claros: administración de riesgos, controles de ley y asuntos prudenciales, información financiera y esquemas de reporte, y otras disposiciones. Esta organización facilita que los directivos de estas entidades encuentren lo que necesitan sin tener que leer párrafo tras párrafo de regulaciones contradictorias.

Lo importante aquí es que menos burocracia regulatoria significa menos costos de cumplimiento para los bancos. Y aunque eso puede no parecer relevante para el usuario promedio, cada reducción de carga administrativa que no comprometa la seguridad de los depósitos es una pequeña victoria. Menos plata gastada en interpretar normas es más plata disponible para que estas entidades inviertan en tecnología, servicio o, en el mejor de los casos, mejores productos para ahorradores e inversionistas.

Fuente original: La República - Finanzas

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