La palma colombiana despega: exportaciones crecen 48% y la producción sigue al alza

El sector palmero abre 2026 con cifras optimistas: produjo 360.000 toneladas en los primeros dos meses, un 6% más que el año anterior. Las condiciones climáticas mejoraron y las plantaciones aceleran sus cosechas. Lo más importante: las exportaciones se disparan 48%, llevando el aceite colombiano a mercados como África, Europa y México, lo que significa divisas frestas para el país y más empleos en las regiones productoras.
El sector palmero colombiano comienza 2026 pisando firme. En los primeros dos meses del año, la industria produjo 360.000 toneladas de aceite de palma, un crecimiento del 6% comparado con el mismo período de 2025, cuando apenas llegó a 339.000 toneladas. Esto se debe a que mejoraron las condiciones climáticas en varias regiones y los cultivos mantienen un ritmo acelerado de cosecha.
El crecimiento no fue uniforme durante el bimestre. Enero mostró números contenidos, pero febrero aceleró con 183.000 toneladas producidas, superando las 177.000 que se registraron en febrero de 2025. Esto sugiere que la tendencia al alza podría consolidarse en los próximos meses. A nivel regional, la Zona Central fue la estrella con un incremento del 18%, mientras que las zonas Oriental y Norte mantuvieron producciones similares o ligeramente superiores a las del año anterior.
Pero la mayor sorpresa viene de las exportaciones. Colombia vendió al exterior 126.000 toneladas en estos primeros dos meses de 2026, frente a apenas 85.000 en el mismo período de 2025. Esto representa un salto del 48% que no es poco: significa que el país está colocando más aceite de palma en mercados internacionales, lo que trae dinero fresco a la economía y reduce la dependencia del mercado local. África, Europa y México son los principales destinos, lo que confirma que Colombia está diversificando sus clientes.
En el mercado interno, las cosas también mejoran. Se vendieron 216.000 toneladas localmente, un crecimiento del 2%. Aunque parece modesto, es importante que la demanda interna se mantenga estable, porque significa que los sectores que usan el aceite de palma (alimentos, cosmética, biocombustibles) siguen funcionando normalmente.
En total, se comercializaron 342.000 toneladas entre mercado local e internacional durante el bimestre, un 15% más que en 2025. Lo crucial aquí es que la producción creciente encuentra salida: ni el mercado interno ni el externo están saturados. Esto evita que los precios se desplomen y que los productores queden con inventarios sin vender, un escenario que hubiera sido desastroso para la rentabilidad de las plantaciones.
El sector inicia así 2026 con una estabilidad que hacía falta. Mejor clima, más producción, más ventas. Para los trabajadores en las plantaciones de Magdalena, Nariño y otras zonas palmeras, esto significa perspectivas de empleo más firmes. Para las exportaciones colombianas, significa que al menos uno de los sectores agrícolas sigue ganando terreno en los mercados globales.
Fuente original: Portafolio - Economía