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La "línea amarilla": la frontera invisible que Israel redibuja en el sur de Líbano

Fuente: France 24 - Medio Oriente
La "línea amarilla": la frontera invisible que Israel redibuja en el sur de Líbano
Imagen: France 24 - Medio Oriente Ver articulo original

Israel ha establecido de facto una nueva línea de control en el sur de Líbano que penetra entre cinco y ocho kilómetros en territorio libanés, afectando cerca de 500 kilómetros cuadrados y unos cincuenta pueblos. Esta "línea amarilla", que no aparece en acuerdos oficiales pero funciona como referencia en el terreno, se diferencia de la anterior Línea Azul y está siendo utilizada para bloquear retornos de desplazados y crear zonas inhabitables. Mientras diplomáticos negocian en Washington, Israel consolida hechos consumados que condicionan cualquier acuerdo futuro.

Cuando los mapas militares se convierten en política. Eso es lo que está ocurriendo en el sur de Líbano, donde a pesar de un alto el fuego que ya dura veinte días, la realidad sobre el terreno dice algo completamente diferente. Israel sigue destruyendo localidades fronterizas mientras Hezbolá insiste a los desplazados que no regresen a sus hogares. El resultado es que el Estado libanés queda atrapado entre las presiones de una potencia externa que cuestiona su soberanía y un actor armado interno que prospera en la debilidad. En medio de esta tensión ha surgido algo sin precedentes: una frontera que no existe oficialmente pero que funciona como si fuera real.

Los expertos la llaman "línea amarilla" y es, en esencia, un trazado de control militar trazado por Israel sobre el terreno. No aparece en ningún tratado, ningún acuerdo la reconoce, pero está ahí organizando quién puede regresar a sus casas, por dónde se puede transitar y qué pueblos quedarán abandonados. Según fuentes militares libanesas consultadas por otros medios, esta línea penetra entre cinco y ocho kilómetros dentro de territorio libanés en algunos puntos, abarcando aproximadamente 500 kilómetros cuadrados e impactando a unas cincuenta localidades. Su lógica sigue las alturas geográficas, ocupando puntos dominantes que van desde la costa hasta las montañas de Kfarchouba. Entre esas posiciones, Israel ha arrasado pueblos enteros, creando lo que expertos describen como un "no man's land" donde la vida civil simplemente no es posible.

Lo preocupante es cómo esto está siendo consolidado. El Ejército israelí ya ha difundido un mapa oficial que delimita esta "línea de defensa avanzada", incluyendo decenas de municipios y extendiéndose, en algunos sectores, al norte del río Litani. Como advierte el general retirado George el Khoury, "cuando una línea aparece en un mapa, deja de ser provisional". Esta ya no es una ocupación temporal. Es el diseño de una nueva geografía política que podría durar años.

Del lado libanés, el rechazo es casi unánime pero poco efectivo. El diputado Ali Hassan Khalil acusa a Israel de cometer "crímenes de guerra" y viola continua de la tregua para imponer esta nueva realidad. Hezbolá, por su parte, promete que la "línea amarilla" será "rota" por la resistencia y rechaza negociaciones directas que pudieran legitimarla. Sin embargo, sobre el terreno, estas declaraciones tienen poco peso. El Ejército libanés se ha visto forzado a replegarse más al norte, quedando efectivamente fuera de esta nueva zona de control. La FINUL, los cascos azules de la ONU, sigue desplegada pero sin capacidad real para influir en lo que está sucediendo.

Aquí está el giro más preocupante del conflicto: la diplomacia ha sido invertida. Normalmente los acuerdos diplomáticos definen la realidad del terreno. En Líbano, ahora ocurre lo opuesto. Israel está creando hechos consumados que después condicionarán cualquier negociación en Washington. Como explica Abdel Salam Ahmad, del Centro de Estudios Estratégicos de Beirut, "Israel negocia a partir de una realidad que ya ha creado". La pregunta que quedará sin respuesta hasta que haya un acuerdo real es si esta línea desaparecerá o se convertirá, como tantas otras en la región, en una frontera permanente cuestionada durante décadas.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

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