"La justicia terrenal me falló": el dolor de Oneida Escobar tras la absolución en caso Colmenares

La Corte Suprema de Justicia absolvió definitivamente a Jessi Quintero y Laura Moreno en la muerte de Luis Andrés Colmenares, ocurrida en 2010 en una fiesta de Halloween en Bogotá. Aunque se confirmó que fue homicidio, no había pruebas suficientes contra las acusadas. Oneida Escobar, madre del joven, expresó su dolor tras más de una década de lucha por justicia, confiando ahora en lo que ella llama la "justicia divina".
Después de más de diez años de espera y angustia, la Corte Suprema de Justicia cerró esta semana un caso que marcó profundamente a Colombia. La corte absolvió definitivamente a Jessi Quintero y Laura Moreno, acusadas en la muerte de Luis Andrés Colmenares, quien murió en circunstancias que nunca quedaron del todo claras durante una fiesta de Halloween cerca del Parque El Virrey en Bogotá.
Los tres investigados, incluyendo al exnovio de una de ellas, Carlos Cárdenas, siempre mantuvieron su inocencia. Sus defensas argumentaron que Colmenares murió de forma accidental tras lanzarse a un caño del sector. Pero en el proceso judicial se pudo establecer algo crucial: el análisis de las lesiones encontradas en el cadáver confirmó que Luis Andrés fue asesinado, que esto corresponde a un homicidio. Sin embargo, los jueces determinaron que no había material probatorio suficiente para vincular a Quintero ni a Moreno con el crimen. La Sala de Casación Penal concluyó "que no existen pruebas suficientes para desvirtuar su inocencia ni para establecer su responsabilidad en un homicidio".
Oneida Escobar, madre del joven fallecido, se dirigió a través de redes sociales para expresar el dolor que le causa esta decisión. Con un mensaje que refleja la frustración de quien ha dedicado más de una década a buscar respuestas, escribió: "Hoy mi corazón está profundamente dolido. Como madre, entregué toda mi fuerza, aún cuando ni siquiera sabía que podía seguir viviendo sin ti mi Luigi, cada lágrima y cada esperanza en la búsqueda de justicia para ti. Hice todo lo que estuvo en mis manos, todo lo humanamente posible y aun así, la justicia terrenal me falló".
En su comunicado, Escobar reconoció los años de sufrimiento pero también su determinación de no rendirse. "Han sido años de lucha, de profundo dolor, de frustración, de impotencia, no alcanzo a ponerlo en palabras. Pero incluso en medio de esta tristeza inmensa, me aferro a una certeza: mi hijo sabe cuánto lo amo, y sé que está orgulloso de esta madre que nunca se rindió, que caminó hasta el final con valentía, defendiendo su memoria y su verdad".
Para cerrar, la madre depositó su esperanza en lo que ella considera un plano superior. "Hoy dejo en manos de Dios la justicia divina, esa que no falla, esa que ve lo que el mundo a veces no quiere ver. Y aunque el dolor sigue latiendo en mi pecho, también vive en mí la paz de haber luchado con todo mi ser. Por ti, hijo mío, siempre. Hasta el último aliento, vivirás por siempre en nuestro corazón y el de muchos colombianos".
Fuente original: Seguimiento
