La inversión en Colombia cae a su peor nivel en 20 años y frena el crecimiento económico

Colombia cerró 2025 con un crecimiento del PIB de 2,6%, por debajo de las expectativas, pero el verdadero problema está en la inversión: alcanzó apenas el 16% del PIB, su nivel más bajo en dos décadas. Los analistas advierten que sin elevar la inversión por encima del 20% del PIB, el país seguirá atrapado en un crecimiento de apenas 3% anual, insuficiente para mejorar las condiciones de vida. Los sectores más afectados fueron vivienda y construcción.
Colombia está creciendo, pero a un ritmo que deja preocupados a los expertos. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística acaba de reportar que la economía creció 2,6% durante todo 2025 y 2,3% en el último trimestre del año. Estos números, sin embargo, vinieron por debajo de lo que esperaba el mercado. Lo que realmente encendió las alarmas fue lo que pasó con la inversión: cayó a su nivel más bajo en veinte años.
Para entender por qué esto importa, hay que saber qué significa la inversión en términos prácticos. Cuando hablamos de inversión, nos referimos al dinero que se gasta en construir fábricas, comprar máquinas, edificios y viviendas. Es el motor que impulsa el crecimiento a largo plazo. En 2025, esta inversión representó apenas el 16% del PIB (el total de bienes y servicios que produce el país). Es la proporción más pequeña en dos décadas. Para que se entienda el problema: en el cuarto trimestre del año, la inversión se redujo 2,9%, y ya acumulaba seis meses seguidos en números negativos.
Luis Fernando Mejía, CEO de la consultora Lumen, fue directo con el diagnóstico: "el crecimiento económico de Colombia sorprendió a la baja". Pero el asunto va más allá de una sorpresa temporal. Mejía advirtió que "si el país no logra elevar su tasa de inversión por encima del 20% del PIB, seguirá atrapado en una senda de crecimiento inferior al 3% anual, un ritmo insuficiente para cerrar brechas sociales y sostener un proceso robusto de desarrollo económico". Traducido al lenguaje cotidiano: sin más inversión, los colombianos seguirán viendo estancamiento en sus oportunidades de empleo y mejora de ingresos.
El presidente de Anif, José Ignacio López, coincidió en la urgencia del asunto y señaló que el modelo de crecimiento del país necesita un cambio. El desequilibrio fiscal es parte del problema. López lo explicó con claridad: "De cada 100 pesos de ingreso, estamos dedicando 17 para gasto del Gobierno y 16 para invertir en el futuro del país". Eso quiere decir que apenas uno de cada seis pesos que recauda el Estado va destinado a construir la Colombia del mañana. López insistió en que es "urgente" un relevo en el modelo actual, con énfasis en la inversión, acompañado de mayor seguridad, regulaciones más amigables para los negocios y austeridad fiscal.
Los sectores que más sufrieron fueron la vivienda y la construcción. La inversión en vivienda cayó 2,6% y en edificios y estructuras se redujo 1,6%. Apenas la maquinaria y equipo creció, pero muy tímidamente: solo 0,5%, cuando en 2024 había crecido 3,5%. Lo que quedó claro es que la economía colombiana enfrenta una contradicción: el PIB sigue creciendo, pero el dinero para construir futuro se está agotando. Sin un cambio de rumbo pronto, ese crecimiento anual de menos del 3% que advierten los analistas no será suficiente para que el país avance como debería.
Fuente original: El Colombiano - Negocios