La innovación o el ocaso: por qué gigantes como Kodak y Blockbuster desaparecieron
Grandes empresas como Polaroid, Kodak y Blockbuster desaparecieron porque no innovaron a tiempo. El problema es que las corporaciones grandes son conservadoras, temen arriesgar sus ganancias, y se obsesionan con resultados trimestrales en lugar de invertir en el futuro. Empresas como Amazon y GE muestran que la solución existe: equipos ágiles, innovación abierta con externos, y mentalidad emprendedora dentro de la empresa.
Cuando una compañía se vuelve grande y poderosa, muchas cosas pueden salir mal. Una de las más peligrosas es perder la capacidad de reinventarse. Polaroid dominaba el mercado de cámaras instantáneas hasta que llegó la fotografía digital. Kodak, que inventó la cámara digital, no supo aprovecharla. Blockbuster era la tienda de videos más grande del mundo cuando Netflix llegó con streaming. Alta Vista dominaba los buscadores hasta que Google apareció. Todas estas compañías tenían recursos, dinero y experiencia. Lo que les faltó fue el coraje de cambiar.
¿Por qué las grandes empresas son tan malas innovando? Según George Deeb, socio de la consultora Red Rocket Ventures, "típicamente, las grandes compañías son mucho más conservadoras que las de nueva creación y no harán nada que no haya sido probado o que pueda arriesgar las ganancias futuras". Los directivos piensan diferente: mientras que una startup lucha por sobrevivir y por eso experimenta constantemente, una corporación grande se concentra en proteger lo que ya tiene funcionando.
Hay otro enemigo silencioso: el cortoplacismo. Cuando una empresa cotiza en bolsa, sus dueños (los accionistas) quieren resultados cada trimestre. Eso obliga a los ejecutivos a enfocarse en ganancias inmediatas en lugar de invertir en investigación y desarrollo para el futuro. Jackie Fenn, especialista en innovación de Gartner, lo explica así: "el tamaño puede ser un desafío adicional. Una marca fuerte puede temer que el fracaso pueda dañar su reputación". Es decir, una marca establecida tiene más miedo de fracasar que una nueva, aunque el fracaso sea justamente lo que enseña cómo innovar.
Pero entonces ¿cómo evitan algunas empresas gigantes caer en esta trampa? General Electric, multinacional con ingresos cercanos a US$150.000 millones, ha encontrado respuestas. Uno de sus enfoques es la "innovación abierta": en lugar de depender solo de sus investigadores internos, GE organiza competencias globales donde ingenieros externos compiten por resolver problemas. En 2013, cuando necesitaban diseñar soportes más livianos para motores de avión, recibieron casi 700 propuestas. La ganadora, de un estudiante de Indonesia, redujo el peso en un 84 por ciento. La lección es simple: la mejor idea puede venir de cualquier lado si dejas que compita.
Amazon ofrece otra lección. Ian Massingham, de Amazon Web Services, explica que la compañía mantiene equipos tan pequeños que pueden ser alimentados por dos pizzas grandes. Esos grupos tiene autonomía, pueden tomar riesgos y están conectados directamente con los clientes. El resultado: AWS lanzó 280 nuevos servicios y funciones en un año. "Todo tiene que ver con hacer las cosas mejores para nuestros consumidores", dice Massingham.
La verdad es que no existe una fórmula única para que una corporación grande innove. Pero todos los expertos coinciden en algo: sin innovación, el futuro de cualquier empresa, por grande que sea hoy, está en riesgo. En el mundo digital, quedarse quieto significa retroceder. Los competidores no descansas, los clientes cambian sus gustos constantemente, y si no te adaptas, terminarás como Blockbuster: una reliquia del pasado.
Fuente original: BBC Mundo - Economía
