La Iglesia retoma el control del Cementerio San Miguel tras batalla legal de dos años
La Diócesis de Santa Marta recuperó oficialmente la administración del Cementerio San Miguel después de más de dos años de disputas judiciales. La Fundación San Juan Pablo II asumirá su gestión mientras continúan procesos civiles y penales por su manejo anterior. Las autoridades eclesiásticas reconocen problemas administrativos heredados, incluida la falta de archivos completos, pero aseguran que respetarán los derechos adquiridos de las familias.
Después de más de dos años batallando en los juzgados, la Diócesis de Santa Marta logró recuperar el histórico Cementerio San Miguel. El anuncio oficial se hizo en una eucaristía y rueda de prensa dentro del camposanto, encabezada por el padre Armando Echeona y el equipo legal de la Fundación San Juan Pablo II, entidad que ahora se encargará de la administración del lugar.
"La Iglesia está nuevamente presente para ofrecer todos los servicios de manera generosa y cercana. Este será un lugar de puertas abiertas, de oración, de consuelo y de paz", expresó el sacerdote durante el acto. El abogado Diego Duque Zuluaga, representante legal de la fundación, explicó que esta recuperación es parte de un proceso más amplio de restablecimiento de derechos en litigios penales y civiles que aún siguen en curso.
Sin embargo, la Iglesia no ocultó los problemas que hereda. Según reconoció la Diócesis, el cementerio carece de archivos completos y de la trazabilidad necesaria sobre registros de bóvedas, osarios, arrendamientos y otros servicios funerarios. "Estamos reconstruyendo un archivo que durante muchos años debió mantenerse y hoy no existe", admitió Duque. Esta situación complica la reorganización del camposanto, aunque las autoridades eclesiásticas enviaron un mensaje tranquilizador a las familias samarias, garantizando que todos los derechos adquiridos serán respetados.
A pesar de los desafíos administrativos, la Fundación confirmó que las inhumaciones y trámites funerarios continuarán sin interrupciones. Además anunció el regreso de las celebraciones litúrgicas permanentes dentro del cementerio, marcando así una nueva etapa en la gestión de este lugar emblemático de la ciudad.
Fuente original: Santa Marta Al Día

