La IA llegará a todos los empleos: el reto será saber cuándo usarla, según Freddy Vega de Platzi

Freddy Vega, CEO de Platzi, asegura que la inteligencia artificial transformará todos los trabajos, pero el verdadero cuello de botella no es el acceso a la tecnología sino la capacidad de las personas para concentrarse y aprender. Según datos de Platzi Business, las empresas latinoamericanas recuperan hasta 30 dólares por cada dólar invertido en educación digital. Vega advierte que el desafío real será que cada persona tome decisiones conscientes sobre cuándo usar su cerebro y cuándo apoyarse en herramientas de IA.
El acceso a la educación ya no es el problema. Hace unos años, estudiar era un privilegio reservado para quienes tenían dinero y tiempo disponible. Hoy cambió radicalmente. Internet y la inteligencia artificial pusieron el conocimiento al alcance de casi cualquiera. Pero según Freddy Vega, CEO y cofundador de Platzi, nos enfrentamos a un dilema completamente diferente: "Creo que el cuello de botella más grande es que la gente quiera aprender".
En una conversación con El Colombiano sobre educación y futuro del trabajo, Vega explicó que antes el obstáculo era la oferta. Ahora es la demanda. Las personas pasan tanto tiempo frente a pantallas que les cuesta trabajo concentrarse el tiempo necesario para desarrollar una habilidad completa. Y eso está creando una nueva forma de desigualdad. Ya no es tan importante cuánto dinero tengas o en qué familia nazcas, sino cuánta capacidad tengas de dominar tu mente para enfocarte en una sola cosa.
La diferencia entre Platzi y las universidades tradicionales radica en cómo abordan la educación. Mientras que las universidades construyen sus programas desde perspectivas académicas y regulatorias, Platzi pregunta qué necesita aprender una persona para trabajar y traza el camino más corto hacia esa habilidad práctica. "Las universidades entienden algo distinto a nosotros. El mayor valor de la universidad está en el título y en la acreditación", aseguró Vega. Eso significa que la gente elige universidades no solo por calidad educativa, sino por la marca que representa el título. En Platzi, en cambio, se enfocan exclusivamente en quienes optimizan su decisión por el resultado educativo real.
Los números respaldan esta apuesta: un informe de Platzi Business concluye que las compañías latinoamericanas recuperan hasta 30 dólares por cada dólar que invierten en educación digital. Más de 4.000 empresas en el mundo usan el producto de Platzi Business, que trabaja principalmente con grandes compañías colombianas en capacitación personalizada. Recientemente, Platzi lanzó Platzi Learn, un producto entrenado con inteligencia artificial que analiza datos de diez años de cursos, estudiantes y comportamientos para crear programas personalizados según las métricas de negocio de cada empresa.
Pero aquí viene lo interesante sobre la IA. Vega es claro: no va a haber un empleo sin inteligencia artificial. Sin embargo, eso no significa que todos desaparecerán. "La respuesta es sí a todo", dice. Algunos empleos serán reemplazados completamente, otros se transformarán, y habrá empresas completamente nuevas. Lo que ya estamos viendo es que los mandos medios (gerentes, coordinadores, directores) están siendo comprimidos en el sector tecnológico, porque la IA permite coordinar más personas y procesos con menos gente en niveles de gestión.
Las empresas que nacen hoy con IA en su núcleo operativo son otro animal. Vega relata que hay compañías de solo dos, tres o cinco personas que en un año alcanzan ingresos de millones de dólares. Graban todas sus reuniones para que la IA las analice, simulan escenarios antes de tomar decisiones. Pero hay un límite: "La inteligencia artificial siempre va a necesitar un ser humano que la guíe para crear grandes cosas. Al final, lo que hace es multiplicar la capacidad humana. Pero si uno no desarrolla esa capacidad, una multiplicación por uno sigue dando uno y una multiplicación por cero da cero".
El verdadero desafío, en opinión de Vega, es la concentración. Escribió un libro llamado Control precisamente para explorar este problema. Ver videos educativos no es aprender; aprender es aplicar lo que viste, hacer algo con ese conocimiento. Es elegir estudiar en lugar de quedarse viendo otro video. Y eso, en un mundo donde todo cambia muy rápido y donde los que trabajan con IA están cada vez más cansados, se vuelve cada día más difícil. Quizás el filtro que define quiénes prosperen en esta nueva era no será la tecnología que dominen, sino su capacidad de usar su propia cabeza cuando sea necesario.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología
