La guerra en Oriente Medio desplaza a 700 mil personas y amenaza la seguridad alimentaria global

Nearly 700,000 people have been forced from their homes in Lebanon alone, including around 200,000 children, as the conflict in the Middle East intensifies with mounting casualties. The humanitarian crisis is compounded by blockades in the Strait of Hormuz, which has disrupted global shipping, driven up oil and food prices, and created supply chain disruptions affecting fertilizer exports and commerce worldwide. UN agencies warn that vulnerable populations in the region and beyond—including in Afghanistan, Pakistan, Sudan and Ukraine—face growing risks of hunger and humanitarian collapse as international attention fragments across multiple crises.
Una crisis humanitaria sin precedentes se despliega en Oriente Medio mientras cientos de miles de personas huyen de sus hogares. Solo en el Líbano, cerca de 700 mil desplazados—entre ellos aproximadamente 200 mil niños—han abandonado sus viviendas en los primeros diez días de conflicto, según reportaron agencias de la ONU el lunes pasado. Esta cifra se suma a decenas de miles que ya habían sido desarraigados por intervenciones militares anteriores en la región.
El panorama de víctimas civiles es devastador. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas registró 294 muertes en el Líbano y más de mil heridos en los primeros ocho días. El sábado 7 de marzo, una sola operación de fuerzas israelíes en Nabi Sheet, en el este del Líbano, dejó 41 muertos y decenas de heridos. Mientras tanto, cerca de 2 mil personas han resultado lesionadas en Israel desde que estalló el conflicto, e Irán reporta al menos 1330 civiles muertos. Estos números siguen en aumento conforme persisten los ataques aéreos en varias provincias.
Lo que ocurre en Oriente Medio no se queda en la región. El bloqueo del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz ha paralizado prácticamente el comercio por este paso donde circula casi una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo. Los ataques a buques mercantes han causado muertes de marineros y dejado atrapados alrededor de 20 mil marineros en el golfo Pérsico, según la Organización Marítima Internacional. Como resultado, los precios del combustible se han disparado en las gasolineras y la cadena global de suministro enfrenta perturbaciones graves.
Para Colombia y otros países de América Latina, esto se traduce en precios más altos de alimentos y fertilizantes. El Programa Mundial de Alimentos advierte que una parte importante del suministro mundial de fertilizantes transita por el estrecho de Ormuz, y cualquier interrupción en ese punto reduce la disponibilidad, disminuye el rendimiento de cosechas y aumenta los precios mundiales de alimentos. Tom Fletcher, máximo responsable de ayuda humanitaria de la ONU, advierte además sobre repercusiones en países como Afganistán y Pakistán, donde "las necesidades ya eran enormes", mientras que crisis existentes en Sudán, Sudán del Sur y Ucrania están descendiendo en la lista de prioridades internacionales.
La seguridad alimentaria ya era precaria en el Líbano e Irán antes de esta guerra. En Gaza, el cierre temporal de puntos de paso de ayuda causó disparos en los precios de alimentos, y aunque algunos pasos fronterizos han reabierto, los precios permanecen elevados. El Programa Mundial de Alimentos advierte que sin acceso constante, podría verse obligado a reducir raciones a solo el 25 por ciento de las necesidades diarias de aproximadamente 1,3 millones de personas, revirtiendo los frágiles avances logrados tras el cese al fuego.
Ante este panorama, agencias humanitarias han buscado rutas alternativas a través de Turquía, Egipto, Jordania y Pakistán, además de maximizar rutas terrestres entre los Emiratos Árabes Unidos y el Mediterráneo oriental. El centro humanitario de la ONU en Dubái continúa operativo pese a las interrupciones en vuelos y transporte marítimo, pero es evidente que el sistema humanitario global está siendo sometido a una presión extraordinaria mientras la guerra continúa agravándose.
Fuente original: ONU - Oriente medio



