La Guajira rescata sus raíces: saberes ancestrales protegen a más de 1.700 familias

En Dibulla y Uribia, comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas de La Guajira compartieron los logros de Tejiendo Interculturalidad, una estrategia que fortalece la protección de niños y la recuperación de saberes tradicionales. Las jornadas de "Cuentas para la Vida", lideradas por Bienestar Familiar, mostraron cómo la medicina ancestral, la música y las formas propias de resolver conflictos están siendo rescatadas y transmitidas a las nuevas generaciones, generando transformaciones positivas en los territorios.
En los últimos días, las comunidades de La Guajira han alzado la voz para contar cómo están reviviendo sus tradiciones y fortaleciendo sus lazos familiares. En los municipios de Dibulla y Uribia, durante las jornadas de "Cuentas para la Vida", dirigidas por Bienestar Familiar, afrodescendientes, campesinos e indígenas presentaron los avances de Tejiendo Interculturalidad, un programa que hoy beneficia a 1.744 familias en el departamento.
En el corregimiento de Las Flores, jurisdicción de Dibulla, el encuentro fue especial. Consejos comunitarios, sabedores ancestrales y familias se reunieron para hablar de lo que está cambiando en sus territorios. Pusieron sobre la mesa temas que tocan el corazón: la soberanía alimentaria, la medicina tradicional, la música, la danza, las artesanías y las maneras propias que tienen para resolver sus conflictos. Los niños y adolescentes del programa compartieron con la directora general de Bienestar Familiar, Astrid Eliana Cáceres Cárdenas, lo que han aprendido de sus mayores: acordeón, tambora, bailes típicos y conocimientos de medicina ancestral.
Lo que más resaltó en estos encuentros fue el sentimiento compartido de que se están recuperando saberes que estaban a punto de desaparecer. Yoleida Pacheco enfatizó que la iniciativa "ha permitido rescatar tradiciones y generar transformaciones positivas en los territorios", mientras que Manuel Arévalo, integrante del consejo comunitario AXE para los Negros, señaló que el programa ha reivindicado "prácticas ancestrales relacionadas con la cocina tradicional, la medicina y las expresiones culturales propias de las comunidades negras". Estos logros van más allá de lo cultural: han fortalecido vínculos familiares que estaban debilitados.
En Uribia, el pueblo wayuu también tuvo su espacio para contar sus avances. Autoridades tradicionales, líderes y familias conversaron con la directora de Bienestar Familiar sobre los cambios que han visto en sus comunidades. Los participantes destacaron mejoras en la atención a la niñez y en la prevención de la desnutrición, junto con una mejor articulación entre las instituciones y las autoridades tradicionales. Para Cáceres, esto confirmó que "las respuestas institucionales continuarán construyéndose desde los territorios y con la participación activa de las autoridades tradicionales".
Las muestras culturales presentadas mostraron cómo tradiciones como la Yonna siguen siendo herramientas poderosas para cuidar a las familias y preservar la identidad de los más jóvenes. Lo que quedó claro en estos encuentros es que Tejiendo Interculturalidad no es solo un programa más: es una apuesta por reconocer a las comunidades como protagonistas de su propio futuro, construyendo territorios donde la protección de la niñez y el respeto a los saberes ancestrales van de la mano.
Fuente original: Guajira News

