La Guajira paralizada: cinco bloqueos y protestas cierran vías estratégicas del departamento

La jornada del martes fue caótica en La Guajira con cinco bloqueos de carreteras y dos protestas que interrumpieron la movilidad en varios sectores. Las manifestaciones respondían a reclamos por la derogación de la Línea Negra, problemas con el servicio eléctrico, pagos adeudados a docentes y la reactivación de programas de atención a la infancia. Los ciudadanos reportaron congestión vehicular y preocupación por la frecuencia creciente de estas acciones en el departamento.
La Guajira vivió un martes de caos vial y descontento ciudadano. Entre bloqueos estratégicos y manifestaciones puntuales, al menos cinco puntos de las principales carreteras del departamento fueron cerrados, paralizando la movilidad y afectando actividades tanto institucionales como comunitarias en varios municipios.
Las comunidades afrodescendientes nuevamente tomaron la iniciativa en las protestas, bloqueando por segunda vez consecutiva dos corredores viales fundamentales para la región. El primero se ubicó en el kilómetro 80 de la Troncal del Caribe, muy cerca a la entrada de La Tolda. El segundo se instaló en el corredor Minero y Agropecuario, a la altura de Matitas. Estos cierres tienen como telón de fondo exigencias relacionadas con la derogación de la Línea Negra, un tema que ha mantenido tensionada la región.
Pero el descontento no se limitó a esos puntos. En el kilómetro 5 de la Troncal del Caribe, a la entrada de Mayapo, personas contratadas para cuidar y atender a niños salieron a protestar, reclamándole al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar que reanude el contrato con el operador que las empleaba. Mientras tanto, en La Jagua del Pilar, habitantes levantaron barricadas en la carretera nacional exigiendo que se restablezca el servicio de energía eléctrica, un problema recurrente que agobia a varios municipios.
En Riohacha, la situación también fue compleja. Residentes del barrio Villa Jardín bloquearon la vía departamental que conduce hacia La Florida y quemaron llantas como forma de protesta contra los apagones constantes. Casi simultáneamente, docentes de la institución etnoeducativa 24 cerraron la entrada de la Alcaldía de Riohacha denunciando que tienen cinco meses de salarios sin recibir. Y en la sede del ICBF, madres comunitarias alzaron su voz asegurando que el programa Modelo de Atención Integral permanece sin atención desde hace más de un año.
El saldo de la jornada fue predecible: congestión vehicular severa, retrasos en los desplazamientos y una ciudadanía cada vez más preocupada por la recurrencia de estos bloqueos en distintas zonas del departamento. La Guajira sigue mostrando su descontento, y parece que estos conflictos no tienen visos de resolverse pronto.
Fuente original: Guajira News

