La Guajira mira más allá: qué piden los guajiros a los candidatos presidenciales

Los guajiros han dejado de ver la política presidencial como algo lejano y ahora exigen candidatos que entiendan las realidades locales. Las principales preocupaciones son infraestructura, empleo local, acceso al agua potable y aprovechamiento de la energía eólica. La región reclama un gobierno descentralizado que dialogue genuinamente con las autoridades territoriales y que defina una estrategia clara para que los parques eólicos generen beneficios reales para el departamento.
Hace poco tiempo, cuando los expertos hablaban de políticas nacionales, muchos guajiros las veían como cosa de políticos del interior, asuntos que poco tenían que ver con el precio de la yuca, las faenas de pesca o el comercio que siempre caracterizó a Maicao con Venezuela. La política presidencial parecía un lujo de otros.
Eso cambió. Hoy La Guajira entiende que la geopolítica nacional ha limitado el desarrollo de sus potencialidades energéticas y culturales, en gran medida porque faltó un diálogo sincero entre el gobierno y las comunidades. Con las presidenciales próximas, los guajiros ya no votan solo por simpatía ideológica o por las estructuras políticas tradicionales. Ahora se hacen una pregunta más exigente: ¿qué propone realmente cada candidato para La Guajira?
En aulas, plazas, mesas familiares y redes sociales, los debates se han intensificado. No porque seamos más patriotas que antes, sino porque hemos entendido algo fundamental: necesitamos políticas que nos hagan competitivos frente al resto del Caribe colombiano. Eso significa inversiones serias en infraestructura, fortalecimiento de industrias locales con garantías de que la mayoría del empleo sea para guajiros, y soluciones reales al problema histórico del acceso al agua potable.
Para elegir bien, los guajiros deben mirar hacia candidatos que respeten el orden constitucional colombiano, que reconozcan que el país es descentralizado política y administrativamente. Un presidente que intente gobernar desde Bogotá, centralizando todas las decisiones, está condenado al fracaso. El gobierno debe hacerse desde las regiones, coordinando con autoridades locales que entienden mejor sus propias necesidades. El desastre de los carrotanques de la UNGRD es la prueba de que ignorar las autoridades territoriales genera catástrofes.
Pero hay otro punto igual de crucial: ¿quién ofrece una propuesta clara sobre los parques eólicos de La Guajira? Este es un tema donde falta claridad. Sí existen compensaciones para las comunidades indígenas wayuu, pero ¿qué gana realmente el departamento si no recibe regalías por ser energías renovables? Aquí entra en juego un antecedente importante: el Decreto 44 de 2026 intentó crear una contribución del 2.5 por ciento sobre la utilidad de la producción energética, pero la Corte Constitucional lo declaró inexequible.
Los candidatos deben explicar entonces cómo piensan trabajar con las comunidades, autoridades locales y congresistas guajiros para impulsar una estrategia legal que permita que La Guajira se beneficie tributaria o societariamente de su propia riqueza energética. Esa debería ser una de las promesas de campaña que los guajiros deben exigir con claridad antes de votar.
Fuente original: Guajira News

