La Guajira fumiga 2.000 viviendas en Dibulla para frenar el dengue con educación comunitaria

La Secretaría de Salud Departamental intensifica su batalla contra el dengue en Dibulla y sus seis corregimientos. En las últimas jornadas fumigaron cerca de 2.000 casas protegiendo a más de 8.000 habitantes, mientras desarrollan actividades educativas en colegios para que jóvenes y familias aprendan a prevenir la enfermedad desde sus hogares.
La Guajira no se queda quieta frente al dengue. La Secretaría de Salud Departamental sigue intensificando su estrategia de prevención en Dibulla y sus seis corregimientos, combinando fumigación, capacitación y trabajo directo con la comunidad para que los habitantes entiendan que la responsabilidad es de todos.
En los últimos operativos fumigaron aproximadamente 2.000 viviendas utilizando insecticidas autorizados por el Ministerio de Salud y Protección Social, todo enfocado en controlar al mosquito Aedes aegypti, el culpable de transmitir la enfermedad. El resultado es que más de 8.000 personas han sido protegidas con estas acciones. La fumigación espacial es apenas una parte del rompecabezas, porque las condiciones climáticas de la región favorecen mucho que el mosquito se reproduzca sin control.
Pero no es solo cuestión de fumigar. Desde la gobernación, bajo el liderazgo de Jairo Aguilar Deluque, insisten en que llegan a los territorios con respuestas oportunas y estrategias que realmente fortalezcan la salud pública. Paralelo a las fumigaciones, el programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores desarrolló una jornada educativa en la Institución Educativa Rural Nuestra Señora del Pilar, donde estudiantes de décimo y undécimo grado aprendieron a identificar síntomas, reconocer signos de alarma y adoptar medidas de autocuidado. También les enseñaron a eliminar recipientes y objetos que se convierten en criaderos del mosquito.
La secretaria de Salud Departamental, Leidys González Yepes, fue clara sobre lo que se necesita: "La lucha contra el dengue no se limita a una fumigación; es un trabajo permanente que empieza desde nuestros hogares y se fortalece con la participación de las comunidades. Queremos que cada familia y cada estudiante se conviertan en aliados en la prevención, porque cuidar la salud también implica actuar a tiempo".
La idea es que esos jóvenes se conviertan en multiplicadores de información en sus casas y barrios, generando una cultura donde todos entiendan que cuidar la salud es responsabilidad compartida. En La Guajira, donde el clima juega en contra, esa corresponsabilidad es la única forma de que realmente funcione.
Fuente original: Guajira News

