La Guajira asfixiada: bloqueos de carreteras dejan pérdidas por 12.4 billones en tres años

Según la Federación Colombiana de Transportadores de Carga (Colfecar), entre enero de 2023 y abril de 2026 se registraron 2.627 cierres viales en Colombia que generaron pérdidas económicas de 12.4 billones de pesos. La Guajira es la más afectada por su condición de península fronteriza que depende casi completamente del transporte por carretera. El gremio advierte que los bloqueos vulneran derechos fundamentales como la libre movilidad y el acceso a servicios esenciales, y pide al Gobierno intervención urgente para garantizar corredores seguros.
La situación de inseguridad vial en Colombia se ha convertido en una crisis que golpea sin tregua al sector transportador. Entre enero de 2023 y abril de 2026, el país registró 2.627 cierres de carreteras que dejaron un agujero de 12.4 billones de pesos en la economía del transporte. Pero mientras el resto del país siente el impacto, La Guajira sufre algo mucho más grave: un aislamiento casi total que la tiene al borde del colapso económico.
Para entender la magnitud del problema hay que mirar el mapa. La Guajira es una península cuyas principales ciudades como Riohacha y Maicao reciben casi toda su provisión de alimentos, combustible e insumos por carretera. Cuando se cierran vías como la Troncal del Caribe, no es solo un inconveniente logístico: es el cierre de las compuertas de una región entera. "Hemos visto cómo miles de toneladas de carbón, sal y mercancías quedan represadas, literalmente secuestradas en medio de la vía", alertó un vocero de Colfecar. El resultado es devastador: alimentos perecederos que se descomponen sin poder llegar a los mercados, combustible que no llega a las gasolineras, y una población que queda literalmente sin oxígeno económico.
La presidenta de Colfecar, Nidia Hernández, fue directa en su diagnóstico. Calificó estos bloqueos como un "delito que atenta contra los derechos fundamentales", y tiene razón en señalar que cuando se paraliza un eje vial estratégico se viola el derecho a la libre movilidad, al trabajo y al acceso de servicios esenciales. "No podemos normalizar que una comunidad, por justa que sea su causa, paralice un eje estratégico dejando sin oxígeno a toda una población", afirmó la dirigente del gremio.
El problema va más allá de los números rojos en las cuentas de los transportistas. Los empresarios locales advierten que estos bloqueos constantes han metido a La Guajira en un círculo vicioso del que es casi imposible salir. Mientras las carreteras sigan siendo puntos de presión política y social, los inversionistas nacionales y extranjeros no llegarán a una región con logística impredecible. "Mientras nuestras carreteras permanezcan secuestradas y la logística sea impredecible, La Guajira seguirá condenada al atraso", dice el análisis de Colfecar.
Colfecar sabe que la protesta social muchas veces tiene raíces legítimas: incumplimiento estatal, desigualdad, falta de oportunidades. Pero pide al Gobierno Nacional que no deje todo en manos del diálogo social solamente. Se necesitan acciones concretas ahora: intervención estructural que garantice corredores seguros y predecibles. Solo así La Guajira podrá salir del pozo económico en que la han metido tres años de bloqueos constantes.
Fuente original: La Guajira Noticias


