La Guaira tras los terremotos: del antes al después de la devastación en Venezuela
El estado La Guaira en Venezuela quedó devastado tras dos terremotos que destruyeron barrios completos, dejando colapsos de más de 100 edificios en algunas zonas. Se reportan 50 mil desaparecidos, incluido el futbolista Yimvert Berroterán. Las imágenes satelitales muestran la magnitud de la destrucción en uno de los principales puertos marítimos del país.
Lo que quedó en La Guaira, estado ubicado en el litoral central de Venezuela, duele apenas se mira. Desolación, ruinas y silencio donde antes había viviendas, comercios y vidas cotidianas. Dos terremotos transformaron este territorio en un paisaje de escombros, y las imágenes satelitales que analizó Noticias Telemedellín revelan la magnitud de una tragedia que va más allá de los números.
La Guaira, conocido como Vargas hasta 2019, alberga el principal puerto marítimo del país y es hogar de miles de personas. Los barrios de estrato medio alto cercanos al mar Caribe fueron pulverizados. Edificios de cinco pisos quedaron unos encima de otros, como fichas de dominó desplomadas. Solo en algunas cuadras colapsaron aproximadamente 100 estructuras. No fueron solo casas: también las bodegas de contenedores, infraestructura portuaria y todo lo que se encontraba en el camino de la furia sísmica quedó convertido en escombros y polvo.
Pero los números no cuentan la historia completa. Son 50 mil los desaparecidos, según reportes, y entre ellos hay rostros y nombres que quedan grabados en la memoria. En las paredes que milagrosamente se mantuvieron en pie, sobrevivientes han dejado mensajes desesperados: "Eli estuvo aquí, Javier tío, Carmen Blanca mamá, Johnny cuñado", dice uno de ellos. Otra persona busca a Teresa Díaz, le suplica que le deje un mensaje, que la llame, que aparezca en su casa.
La tragedia tiene también un rostro conocido. Yimvert Berroterán, futbolista de la selección vinotinto que participó en mundiales sub-17, fue hallado sin vida tras días desaparecido. Su muerte resume en una historia personal la magnitud de lo que ocurrió: no hay edad, condición ni circunstancia que proteja cuando la tierra se mueve con esa violencia.
Fuente original: Telemedellín
