La foto del triunfo: cómo Abelardo ganó con menos de un punto porcentual en tres regiones clave

Abelardo de la Espriella venció a Iván Cepeda por apenas 250.830 votos, una diferencia de 0,96 por ciento. Su victoria se sostuvo en tres territorios decisivos: Antioquia, donde consolidó el bastión derechista; Bogotá y Valle del Cauca, donde aunque perdió, logró crecer significativamente respecto a lo que había sacado la derecha en 2022. Este crecimiento en zonas históricamente progresistas fue clave para que superara al senador.
Cuando los márgenes de victoria se miden en fracciones de punto, cada voto cuenta como si fuera un gol de último minuto. Así quedó la segunda vuelta presidencial en Colombia: Abelardo de la Espriella ganó con una ventaja mínima de 250.830 votos sobre Iván Cepeda. En números, eso significa apenas el 0,96 por ciento de diferencia. De la Espriella logró 12.959.542 apoyos, equivalentes al 49,66 por ciento, mientras que Cepeda reunió 12.708.712 votos, el 48,70 por ciento. Un resultado tan cerrado que cualquier análisis posterior parece un ejercicio de matemáticas políticas precisas.
Mirando hacia atrás con la frialdad que dan los números finales, tres regiones explican cómo un abogado penalista llegó a la presidencia de Colombia: Antioquia, Bogotá y Valle del Cauca. No porque haya ganado en todas ellas, sino porque en cada una ocurrió algo que mereció la pena para sus aspiraciones electorales.
En Antioquia, el bastión histórico de la derecha colombiana, De la Espriella hizo lo que debía hacer: crecer. Sacó 363.134 votos más que Rodolfo Hernández en 2022. En esa ocasión, Hernández había obtenido 1.822.700 apoyos, el 63,93 por ciento. Esta vez, De la Espriella consiguió 2.185.834, el 64,42 por ciento. Un incremento modesto en porcentaje (0,48 puntos), pero que reflejaba la consolidación del voto de derecha en territorio propio. Cepeda, por su lado, también creció en la región respecto a Petro cuatro años antes, pero apenas el 0,37 por ciento. La diferencia fue suficiente.
Pero lo verdaderamente relevante ocurrió donde el abogado tenía menos opciones de ganar. En Bogotá, bastión del petrismo desde hace más de una década, De la Espriella perdió claramente. Cepeda sacó 2.235.514 votos frente a 1.933.243 del empresario, una ventaja de 302.271 sufragios. Sin embargo, el dato que mereció atención fue el cambio de tendencia. En 2022, cuando Petro ganó en la capital, la diferencia entre izquierda y derecha había sido de 773.799 votos. En 2026 se redujo a 302.271. La derecha había ganado muchísimo terreno en una ciudad que le era esquiva desde 2014.
En el Valle del Cauca pasó algo parecido. Cepeda venció con 1.404.083 votos (60,82 por ciento) contra 870.000 de De la Espriella (37,68 por ciento). Pero comparado con 2022, cuando Petro había sacado 1.310.236 apoyos (63,85 por ciento) frente a 695.059 de Hernández (33,87 por ciento), la brecha se había achicado. Cuatro años antes, la diferencia era de casi 30 puntos porcentuales. En 2026 bajó a 23,14 puntos. El petrismo seguía ganando, pero con mucha menos comodidad.
Lo que estos números revelaban era que aunque la izquierda mantuvo su fuerza electoral en sus territorios tradicionales, la derecha logró movilizar más votantes en zonas donde históricamente le costaba trabajo. En un proceso que marcó participación histórica, De la Espriella consiguió que sus seguidores votaran en lugares donde años atrás su sector político apenas había rozado el 40 por ciento. Eso, en una elección decidida por menos de un punto, fue la diferencia entre gobernar y quedarse fuera.
El presidente electo de la Espriella se posesionará en la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto y gobernará hasta 2030.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



