La escalada entre Irán, Israel y EE.UU. se expande por todo Medio Oriente: casi 800 muertos

Los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán iniciados el 28 de febrero han dejado casi 800 muertos y han provocado una cadena de represalias iraníes que ya alcanza a varios países de la región. Teherán ha respondido apuntando a bases militares estadounidenses y objetivos en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Jordania y otros países. El conflicto se ha convertido en una crisis regional que pone en alerta a potencias militares de medio mundo.
La tensión entre Irán y la alianza Israel-Estados Unidos ha cruzado todas las fronteras. Tras los ataques coordinados que comenzaron el 28 de febrero, el panorama de Medio Oriente se ha transformado en un tablero de fuego cruzado donde casi 800 personas han perdido la vida en apenas tres días, según cifras de la Media Luna Roja iraní. Al menos 18 localidades dentro de Irán han sido alcanzadas, incluyendo la capital Teherán, donde murieron figuras clave del régimen de los ayatolás. Entre las víctimas más impactantes están más de 100 niñas que perdieron la vida en un ataque a una escuela en Minab, en el sur del país.
Lo que comenzó como una operación contra instalaciones militares iraníes se ha transformado en algo mayor. Los bombardeos conjuntos han desmantelado gran parte de la capacidad de misiles balísticos de Irán, según indica el Instituto para el Estudio de la Guerra. Esto ha limitado la capacidad de Teherán para ejecutar ataques coordinados a gran escala. Sin embargo, la República Islámica no se ha quedado callada. Ha lanzado drones y misiles contra objetivos estadounidenses e israelíes en toda la región, apuntando específicamente a bases militares, embajadas y consulados.
Los efectos ya se sienten en varios países vecinos. Emiratos Árabes Unidos ha sufrido el mayor impacto fuera de Irán: tres personas muertas y 68 heridas tras detectar 812 drones iraníes, de los cuales 57 lograron impactar en ciudades como Dubai y Abu Dabi. El país también derribó 8 misiles de crucero que causaron daños colaterales. Qatar denunció intentos de ataque al aeropuerto de Hamad, aunque sus defensas interceptaron los drones.
El conflicto se ha extendido como mancha de aceite. Kuwait, Arabia Saudita, Jordania, Bahrein, Irak y Omán están en la mira o ya en medio del fuego. Incluso en Pakistán, la tensión escaló: nueve manifestantes murieron cuando irrumpieron en el Consulado de Estados Unidos en Karachi para protestar contra los ataques a Irán.
Bajo esta sombra de violencia, miles de soldados estadounidenses están apostados en bases estratégicas por toda la región. Bahrein alberga el cuartel general de la Quinta Flota, responsable del Golfo Pérsico. En Qatar está la base aérea Al Udeid, la más grande de Oriente Medio con 10.000 soldados. Kuwait tiene el Campamento Arifjan y la base Ali Al Salem. Emiratos Árabes Unidos cuenta con la base Al Dhafra, crucial para operaciones aéreas. Irak tiene presencia estadounidense en Ain Al Asad y Erbil. Arabia Saudita mantiene alrededor de 2.300 soldados, varios en la base Príncipe Sultán. Y Jordania resguarda la Base Aérea Muwaffaq al Salti en Azraq.
Lo que hace unos días parecía una operación quirúrgica se ha convertido en un conflicto regional con implicaciones que trascienden Medio Oriente. Las represalias de Irán continúan enfocadas en objetivos militares estadounidenses, pero la geografía de la violencia se amplía cada día, poniendo en riesgo la estabilidad de una región que el mundo entero observa con preocupación.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



