ÚltimasNoticias Colombia

Economía y Finanzas

La corona de Napoleón III aplastada en el robo del Louvre: qué dejaron los ladrones

Fuente: BBC Mundo - Economía
La corona de Napoleón III aplastada en el robo del Louvre: qué dejaron los ladrones
Imagen: BBC Mundo - Economía Ver artículo original

Tras un robo en octubre en el Louvre donde se llevaron joyas por 104 millones de dólares, el museo publicó las primeras fotos de la corona de la emperatriz Eugenia que los delincuentes dejaron caer durante la fuga. La pieza quedó gravemente deformada pero el museo asegura que puede restaurarse completamente. Aunque le falta una águila de oro y algunos diamantes, conserva la mayoría de sus 1.354 piedras preciosas.

El asalto al Louvre en octubre pasado fue rápido, quirúrgico y profesional. En menos de cuatro minutos, una banda criminal entró por una ventana, amenazó a los guardias, abrió dos vitrinas y se fue con joyas que expertos valuaron en 104 millones de dólares. Pero dejaron algo importante atrás: la corona de la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III, que simplemente se les cayó en la ruta de escape.

El museo parisino acaba de publicar las primeras fotografías de la pieza desde el robo, y el daño es evidente. La corona del siglo XIX quedó aplastada, gravemente deformada después de que los ladrones la sacaran de su vitrina perforando un agujero y la perdieran en la fuga. Pero aquí viene lo interesante para restauradores y expertos: según el Louvre, pese a su estado catastrófico, está "casi intacta" y puede ser devuelta a su estado original sin necesidad de reconstruir partes faltantes.

Las cifras de lo que quedó revelan el alcance del daño. A la corona le falta una de sus ocho águilas reales de oro, pero conserva sus 56 esmeraldas. De sus 1.354 diamantes, perdió solo 10. Considerando que esta pieza perteneció a la familia imperial francesa y tiene casi 200 años de antigüedad, los números podrían haber sido mucho peores. Un comité de expertos liderado por la presidenta del museo, Laurence des Cars, será el encargado de supervisar la restauración completa.

El robo en sí refleja cómo operan las bandas criminales modernas contra museos. Los asaltantes llegaron con un camión equipado con una escalera extendible, subieron hasta el segundo piso de la Galería de Apolo (a solo pasos de la Mona Lisa), y usaron herramientas eléctricas para cortar la ventana. Adentro, conocían exactamente qué vitrinas atacar. Esto no fue casualidad: según el nuevo ministro del Interior francés Laurent Nuñez, "sabían lo que querían, evidentemente habían estudiado el terreno de antemano, tenían un modus operandi descaradamente simple pero eficaz". Salieron en dos motos que los esperaban afuera.

Lo que hace valioso un robo de coronas y diademas para los criminales es precisamente lo que muchos no entienden. Estas piezas pueden desmontarse, romperse en partes y vender diamantes y esmeraldas de forma individual. Un objeto histórico de 104 millones de dólares puede convertirse en efectivo fraccionado en el mercado negro, aunque pierda valor en comparación con su precio original. Los cuadros famosos como la Mona Lisa nunca se roban porque son imposibles de vender; las joyas, no.

Cuatro sospechosos fueron arrestados y la policía sigue investigando. Pero el cerebro de la operación todavía está en libertad. Mientras tanto, una de las piezas de la realeza francesa que sobrevivió a la Revolución de 1789 y a dos siglos de historia, ahora espera su turno en el taller de restauración.

Fuente original: BBC Mundo - Economía

Noticias relacionadas